Martes, 18 de Mayo de 2010

Asocian TDAH en niños con la exposición a ciertos insecticidas

Reuters ·18/05/2010 - 18:35h

Por Frederik Joelving

Los niños expuestos a insecticidas llamados organofosfatos podrían tener un alto riesgo de sufrir el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), según un nuevo estudio.

Un equipo analizó la presencia de productos de degradación de los insecticidas en muestras de orina de un grupo de niños y halló que aquellos con una alta proporción de esas sustancias eran dos veces más propensos a desarrollar TDAH que aquellos con niveles imposibles de detectar.

Este resultado surgió de datos de la población general en Estados Unidos que indican que la exposición a los insecticidas es dañina aun a los niveles en que se encuentran en el ambiente infantil.

"Existe cada vez más preocupación de que esos insecticidas estén asociados con la aparición del TDAH", dijo Marc Weisskopf, de la Escuela de Salud Pública de Harvard. "Nuestro estudio destaca que eso sería así hasta con bajas concentraciones de esas sustancias", agregó.

Los organofosfatos se desarrollaron inicialmente para guerras químicas y son tóxicos para el sistema nervioso. Existen unos 40 insecticidas de esta clase, como el malatión, registrado en Estados Unidos, precisaron los autores en la revista Pediatrics.

Weisskopf dijo que esos compuestos fueron asociados a síntomas conductuales comunes al TDAH, como la impulsividad y los problemas de atención, pero aclaró que se desconoce cómo funciona esa relación.

Aunque el equipo no tuvo cómo determinar la fuente de los productos de degradación que halló, Weisskopf opinó que podrían prevenir de los insecticidas de uso en el hogar y en el ambiente.

El equipo de Weisskopf analizó muestras de 1.139 niños de entre 8 y 15 años y entrevistó a sus madres o cuidadores. Uno de cada 10 niños reunía los criterios diagnósticos del TDAH, lo que coincide con las estimaciones para la población general.

Tras considerar factores como el género, la edad y la etnia, el equipo observó que la posibilidad de tener TDAH crecía junto con el nivel de los productos de degradación de los insecticidas en la orina.

Cuando la proporción de uno de esos compuestos aumentaba 10 veces, la posibilidad de tener el trastorno crecía más de la mitad. Y para los productos más comunes, los dimetil trifosfatos, el riesgo casi se duplicaba en los niños con niveles detectables en la orina.

"Esa es una relación muy sólida que, si se confirma, sería muy grave", dijo Weisskopf. "Son insecticidas muy utilizados", aclaró.

Antes de considerar una prohibición se necesitan estudios de seguimiento de los niveles de exposición en el tiempo, señaló.

Aun así, instó a los padres a estar atentos a los insecticidas que utilizan en el hogar y sus desechos. "Ayudaría mucho si lavan bien las frutas y las verduras antes de comerlas", indicó.

FUENTE: Pediatrics, online 17 de mayo del 2010.

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