Martes, 18 de Mayo de 2010

La vacuna contra el rotavirus aleja a los niños del hospital

Reuters ·18/05/2010 - 18:35h

Por Amy Norton

La cantidad de niños pequeños hospitalizados por diarrea grave disminuyó significativamente en Estados Unidos tras la incorporación de la vacuna contra el rotavirus en el 2006, según reveló un nuevo estudio del Gobierno.

El rotavirus es la principal causa de gastroenteritis grave en los niños. Dado que los bebés y los niños pequeños se deshidratan rápidamente, la diarrea y los vómitos que causa la infección pueden ser peligrosos y hasta fatales.

En el 2006, Estados Unidos autorizó el uso de la vacuna RotaTeq (RV5), de Merck, para inmunizar a los niños contra el virus.

Un equipo de los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) halló que, luego de la incorporación de la vacuna, las hospitalizaciones por gastroenteritis en menores de 5 años disminuyeron significativamente.

Durante la temporada 2008 de rotavirus (enero a junio), la tasa de internación en 18 estados fue un 45 por ciento menor que entre el 2000 y el 2006. En este período, un promedio de 101 de cada 10.000 menores de 5 años fueron hospitalizados, versus 55 cada 10.000 en el 2008, publicó Journal of Infectious Diseases.

Esa reducción es "enorme" y excede toda expectativa, dijo a Reuters Health el investigador Umesh D. Parashar.

La vacuna se aplica en dos o tres dosis, a partir de las 6 semanas de edad, y luego a los 8 meses. En la temporada 2008, apenas un tercio de los menores de 2 años en Estados Unidos tenían una dosis de la vacuna, y casi ningún mayor de 2 estaba vacunado.

Aun así, las hospitalizaciones bajaron significativamente: se registró entre un 42 y un 45 por ciento menos de casos en niños de entre 2 y 6 años, que eran muy grandes como para estar vacunados.

Para Parashar, esas cifras "fueron una sorpresa, una grata sorpresa".

El especialista atribuyó la reducción de las internaciones de niños no vacunados a la "inmunidad de rebaño", mediante la cual se reduce la oportunidad de transmisión de enfermedades porque la vacunación beneficia indirectamente a la población sin inmunizar.

El equipo de Parashar obtuvo datos de 18 estados en Estados Unidos. Pero, tras extrapolar esas cifras a todo el país, los autores estimaron que hubo 55.500 internaciones por gastroenteritis en niños menores de 5 años durante la temporada 2008, a diferencia de las 101.600 por temporada en el período2000-2006.

Los resultados llegan en un momento de mala publicidad para la vacuna. En marzo, el fabricante GlaxoSmithKline anunció que había hallado restos de material genético de un virus porcino en su producto Rotarix.

La semana pasada, Merck dijo que también había identificado "niveles muy bajos" del ADN del virus en RotaTeq. El circovirus porcino, o PVC, no infecta a los seres humanos.

El viernes pasado, un panel de asesores de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA por su sigla en inglés) anunció que no existen pruebas de que el PVC afecte a los humanos y que los beneficios de la vacuna superan los riesgos "teóricos" del material genético del virus en la vacuna.

El panel no promovió ninguna recomendación formal a la FDA.

Parashar sostuvo que el nuevo estudio, junto con los anteriores, "muestra claramente el gran impacto de la vacunación en la enfermedad diarreica". Eso, dijo, "debe compararse con los riesgos teóricos" relacionados con el hallazgo del PVC.

Luego de que Glaxo informó sobre su hallazgo, la FDA recomendó a los médicos dejar de usar Rotarix mientras la agencia investiga la cuestión. La recomendación no se extendió a RotaTeq.

FUENTE: Journal of Infectious Diseases, junio del 2010.