Martes, 18 de Mayo de 2010

Las primeras cajas fusionadas reciben 1.630 millones en ayudas

Serra anuncia que dejará la presidencia de Caixa Catalunya tras su unión con Tarragona y Manresa. Las asambleas de Sabadell, Terrassa y Manlleu también aprueban su integración

G. AYUSO ·18/05/2010 - 06:30h

Asamblea general de Caixa Catalunya, en la que el presidente Narcís Serra, en el centro, anunció que no se presentará a la reelección. - M. À. Torres

El proceso de reestructuración de cajas vio ayer por fin materializadas las dos primeras fusiones, ambas en Catalunya. Seis entidades se concentran y pasan a constituir sólo dos, a falta sólo del último trámite formal, la aprobación por parte de la Generalitat.

Por una parte, las asambleas generales de Caixa Catalunya, Tarragona y Manresa aprobaron su unión, para constituirse como la segunda caja catalana y la quinta en España por volumen de activos. Por otro lado, las de Caixa Sabadell, Terrassa i Manlleu dieron el visto bueno para formar Unnim, la undécima entidad en el ránking. Para llevar adelante la integración, las cajas fusionadas recibirán un total de 1.630 millones del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).

Las dos nuevas cajas deberán devolver en cinco años, ampliables a siete, el dinero que recibirán del FROB. Caixa Catalunya prevé agotar el quinquenio, mientras que Unnim se ha propuesto reitegrarlo en sólo tres años, debido al elevado tipo de interés fijado, del 7,75%.

La nueva Caixa Catalunya tendrá 1.250 millones, el 2,37% de los activos ponderados de riesgo del conjunto de las tres entidades. Contará con una red de 1.215 oficinas y 7.600 empleados, unos 1.300 menos. La plantilla se recortará mediante prejubilaciones y bajas incentivadas.

En el nuevo consejo de administración Caixa Catalunya obtiene un 60% de representación, y Manresa y Tarragona un 15% respectivamente. La caja suma 81.020 millones de euros en activos, 62.000 millones de créditos a clientes.

Durante la asamblea, Narcís Serra, presidente de la caja desde 2005, anunció su intención de abandonar su puesto cuando finalice el proceso de fusión. Serra, ex presidente del Gobierno con Felipe González, justificó su decisión en que "la continuidad no sería el mensaje más adecuado a la sociedad sobre la nueva caja".

El actual director general de Caixa Catalunnya, Adolf Todó, seguirá como primer ejecutivo de la nueva entidad. Su segundo, Jaume Massana, será director general adjunto, imponiéndose a Feliu Formosa, de Manresa, quien anunció que deja la entidad para emprender nuevas actividades profesionales.

Por su parte, Salvador Soley presidirá Unnim, la nueva entidad que integran Caixa Sabadell, Terrassa y Manlleu, que acceden a 380 millones del FROB, el 1,93% de los activos ponderados en riesgo. La integración supondrá el cierre de 150 oficinas y un recorte de 530 empleos en un plazo de dos años. La plantilla final estará formada por 2.900 personas.

La entidad tendrá 30.000 millones de euros en activos y prevé empezar a operar el 1 de julio, manteniendo sus oficinas en Catalunya, Madrid, Valencia, Andalucía y Zaragoza. Inicialmente, contará con una asamblea general formada por 158 consejeros, además de un consejo de administración de 24 miembros. Tras un periodo transitorio de dos años, la asamblea pasará a tener 120 consejeros, y 16 el consejo de administración.

Las tres cajas empezaron a trabajar en la fusión hace un año. En septiembre de 2009 Caixa Girona decidió unirse al proyecto, pero a última hora lo abandonó.

Proceso "muy maduro"

El subgobernador del Banco de España y presidente del FROB, Javier Aríztegui, aseguró ayer que el proceso de reestructuración de las cajas está "muy maduro" y que culminará en el plazo previsto, a finales del mes de junio. El subgobernador, en una conferencia organizada por el Círculo de Economía en Barcelona, subrayó que este plazo es "improrrogable", y se mostró convencido de que "se puede cumplir", informa Efe.