Lunes, 17 de Mayo de 2010

La violencia en el barrio eleva el riesgo de asma infantil

Reuters ·17/05/2010 - 17:37h

Los niños que viven en barrios violentos tendrían más riesgo de ser asmáticos que los que crecen en entornos más seguros, según un nuevo estudio.

Un equipo halló entre más de 2.000 niños menores de 9 años en Chicago, que los que vivían en barrios con problemas moderados a graves eran un 60 por ciento más propensos a desarrollar asma en los siguientes cinco años que los niños de las localidades menos violentas.

La relación no se pudo explicar por factores como la etnia, el ingreso familiar u otras características como la pobreza y el desempleo, lo que sugiere que algo en la exposición a la violencia modificaría el riesgo de sufrir la enfermedad, según el equipo de la doctora Michelle J. Sternthal, de la Escuela de Salud Pública de Harvard, en Boston.

Los resultados, publicados en European Respiratory Journal, surgen de tres entrevistas realizadas durante seis años con padres de 2.071 niños. Más del 80 por ciento eran afroamericanos o hispanos.

En la segunda entrevista, los padres respondieron sobre la violencia en el barrio; específicamente, cuántas veces sus hijos habían visto un asalto con un arma o habían oído un disparo. En la tercera entrevista, los padres respondieron si alguna vez les habían diagnosticado asma a sus hijos.

Dos tercios de los niños habían presenciado hechos por lo menos moderadamente violentos en el barrio y a un 19 por ciento le habían diagnosticado asma. Los asmáticos eran más propensos que el resto a vivir en barrios muy violentos.

El 43 por ciento de los niños asmáticos pertenecían a esos barrios, a diferencia del 32 por ciento de los niños sin asma. Mientras que el 36 por ciento de los participantes no asmáticos vivían en barrios con bajo nivel de violencia, lo mismo se aplicó a apenas el 22 por ciento de los niños asmáticos.

Al considerar varios factores que podrían explicar la relación, la violencia barrial se mantuvo asociada con un aumento del riesgo de desarrollar asma.

Según el equipo de Sterntha, es posible que la exposición a la violencia en la comunidad modifique en los niños la tendencia a desarrollar asma. El estrés crónico, por ejemplo, afectaría los sistemas nervioso e inmunológico, aumentando el riesgo de sufrir enfermedades inflamatorias, como el asma.

La violencia barrial también actuaría indirectamente, alterando el bienestar mental de la madre y, por ende, su capacidad de cuidar a sus hijos.

Además, en esos barrios, los niños podrían no salir a hacer ejercicio, lo que favorece la obesidad, que es un factor de riesgo del asma.

Desde hace años, la tasa de asma en las ciudades de Estados Unidos supera el promedio nacional, una estadística en la cual influirían factores como la contaminación del aire y los alergenos hogareños.

Si la violencia barrial es un factor de riesgo, el equipo argumentó que podría explicar las elevadas tasas de la enfermedad en las zonas urbanas.

Y significaría también que los médicos deberían mirar más allá de las medidas tradicionales para controlar el asma en sus ciudades. La reducción de la violencia en los barrios, sostuvo el equipo, podría tener beneficios adicionales para la salud de los niños.

FUENTE: European Respiratory Journal, online 22 de abril del 2010.