Lunes, 17 de Mayo de 2010

Sistema inmune podría ser usado en test de tuberculosis

Reuters ·17/05/2010 - 13:27h

Por Julie Steenhuysen

Dos moléculas del sistema inmune forman la base de un nuevo test para detectar rápidamente si la tuberculosis (TB) está latente o si es activa e infecciosa, dijeron investigadores estadounidenses.

"Un test rápido que pueda distinguir entre la tuberculosis activa y latente sería un gran avance", dijo el doctor Jason Stout, del Centro Médico de la Duke University, que presentó su trabajo en la reunión de la Sociedad Torácica Estadounidense en Nueva Orleans.

De ese modo, los médicos podrían tratar más rápidamente las infecciones activas, lo que ayudaría a limitar la propagación de la enfermedad, sostuvo Stout.

Los actuales test de sangre pueden diferenciar a las personas que están infectadas con TB de aquellas que no, pero no pueden detectar si una infección es activa o latente. Para eso, es necesario realizar un análisis de cultivo con los bacilos de la TB, que puede llevar semanas.

Stout y su equipo recolectaron muestras de sangre de 71 personas con TB activa, TB latente o sin infección.

Lo primero que hicieron fue añadir un poco de bacteria de la TB a la sangre para estimular una respuesta inmune, y luego midieron la actividad de 25 mensajeros químicos llamados citoquinas, para intentar identificar un patrón que pueda ser usado como una señal de la infección activa de TB.

"Hallamos que un patrón de dos citoquinas, llamadas MCP-1 y IL-15, era razonablemente bueno para diferenciar a las personas enfermas con TB de las personas infectadas pero no enfermas", dijo Stout.

Una tercera citoquina, llamada IP-10, también se mostró promisoria para detectar a las personas que estaban infectadas y a las que no.

Stout afirmó que otras investigaciones habían señalado a estas tres citoquinas individualmente como posibles marcadores de la TB, pero que su estudio fue el primero en juntar a las tres como un posible test de la enfermedad.

"Estos resultados podrían conducir a diagnósticos más tempranos de la tuberculosis activa, lo que sería beneficioso tanto para la persona enferma como para otras a su alrededor, que podrían salvarse de la infección", dijo Stout en un comunicado.

La tuberculosis causó la muerte de 1,8 millones de personas en el 2008, o casi 5.000 por día. Se cree que más de 2.000 millones, o alrededor de un tercio de la población mundial, están infectadas.

No es un flagelo sólo para los países pobres, sino también para Occidente, donde la enfermedad ha resurgido en los últimos 20 años a raíz del sida, que debilita el sistema inmunológico.

La TB puede curarse con antibióticos, pero su uso debe ser a diario y durante meses para ser efectivo. Dado que a menudo las personas se saltean las dosis, se están propagando formas resistentes a los fármacos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) dice que la compleja infección se está expandiendo por todo el mundo.