Lunes, 17 de Mayo de 2010

El alcalde de Barcelona cesa a su número dos

El fiasco de la consulta ciudanana para reformar la Diagonal desemboca en una crisis de gobierno

FERRAN CASAS / JORDI MUMBRÚ ·17/05/2010 - 02:00h

El cesado Carles Martí y el alcalde Hereu.manu fernández

La Diagonal no se reformará... por ahora. Pero sí lo hará, y a fondo, el Ayuntamiento de Barcelona que, con el socialista Jordi Hereu al frente, está gobernado con una coalición PSC-ICV-EUiA que no goza de mayoría absoluta.

El alcalde organizó una consulta que concluyó ayer para reformar la principal avenida de la ciudad. Sólo votó el 12% del padrón mayor de 16 años pese a que durante una semana se pudo hacer presencialmente o por Internet . Para más inri, ganó con el 80% de apoyo la opción de no reforma, que el ayuntamiento no contemplaba y que casi escondió en la consulta. Hereu apostaba por reducir el tráfico y el tranvía convirtiendo la Diagonal en un bulevar o una rambla como segunda opción.

Ante el revolcón, el alcalde cesó a su segundo, el primer teniente de alcalde y presidente del PSC en Barcelona, Carles Martí. El hasta hoy edil, de su confianza política y personal, seguirá al frente de la agrupación de la capital tras asumir un sacrificio para no ver más desgastada la imagen de Hereu, que aspira a ser de nuevo candidato en mayo de 2011.

El regidor admitió que el resultado era "inapelable" y que los errores técnicos y políticos de su gobierno eran "inadmisibles". De ahí una decisión personal "difícil". Además de Martí, deja el consistorio la responsable de administración electrónica Pilar Conesa. Fuentes municipales admitían el "mal momento" para la consulta.

Además de la maquinaria administrativa del ayuntamiento, Martí, un hombre del aparato del partido, era concejal de distrito de Ciutat Vella, la zona más emblemática y conflictiva de la ciudad. Le relevará Roger Pallerols. En la tenencia de alcaldía, todo apunta a que se promocionará a Jordi William Carnes.

La oposición se encarnizó en todo este proceso con Hereu y su gobierno. CiU y el PP no dudaron en pedir la dimisión del primer edil. ERC fue más suave al dar por buena la decisión pero criticó con acidez la forma de organizar la consulta.