Domingo, 16 de Mayo de 2010

Mauritania empieza a juzgar a sospechosos de Al Qaeda

Reuters ·16/05/2010 - 13:02h

Un tribunal mauritano inició el domingo los juicios a 19 supuestos miembros del ala norteafricana de Al Qaeda, incluyendo tres acusados de la muerte de cuatro turistas franceses en 2007.

Los juicios comienzan entre los crecientes esfuerzos de los Gobiernos de Argelia, Mauritania, Mali y Níger para luchar contra una reciente oleada de secuestros de extranjeros en el desierto reivindicados por Al Qaeda en el Magreb Islámico, o AQMI.

Sidi Uld Sidna, Mohamed Uld Chabarnu, y Maaruf Uld Haiba - están acusados de haber disparado a cinco turistas franceses en la localidad de Aleg en diciembre de 2007, dejando cuatro muertos y un herido grave.

Otros nueve sospechosos están siendo juzgados en el caso Aleg por su complicidad. Hay previstos otros seis juicios por otros incidentes para los restantes sospechosos de AQMI.

Los abogados de Chabarnu y Haiba dijeron que sus clientes se declararían inocentes, y el de Haiba afirmó que la confesión de su cliente se obtuvo de forma ilegal.

"Primero abordaré los fallos del expediente, como, entre otras cosas, las confesiones contenidas en las actas, que fueron obtenidas mediante tortura", dijo el abogado Maitre Zaim a Reuters antes del juicio.

Las autoridades mauritanas no estuvieron inmediatamente disponibles para realizar comentarios.

Isselmu Uld Mustafa, redactor jefe del diario local Tahalil Journal, dijo que fuentes de seguridad en Mauritania creían que los tres hombres estaban asociados con el líder de AQMI Mojtar Belmojtar, y habían estado intentando reforzar su credibilidad en el grupo con un ataque de importancia.

Sidna y Chabarnu fueron arrestados en Guinea Bissau en enero de 2008, mientras que Haiba fue detenido poco después en Nuakchot.

AQMI nació a partir del movimiento salafista en Argelia, y se ha trasladado hacia la región del Sahel en los últimos años, donde está aprovechándose del vasto y anárquico desierto para llevar a cabo sus operaciones.

Analistas de seguridad creen que el grupo es cada vez menos ideológico y más oportunista, recaudando fondos mediante los rescates de rehenes e implicándose en tráfico de drogas.

AQMI mantiene secuestrados actualmente a dos cooperantes españoles, Roque Pascual y Albert Vilalta, y a un rehén francés.