Domingo, 16 de Mayo de 2010

Los hongkoneses acuden a votar en unas elecciones parciales con doble lectura

EFE ·16/05/2010 - 09:14h

EFE - Leung Kwok-hung, Wong Yuk Man, Alan Leong, Tanya Chan y Chan Wai Yip, cinco de los legisladores prodemocracia que dimitieron, gesticulan durante una manifestación con motivo de las elecciones de carácter excepcional para el Cosejo Legislativo (LegCo), en pasado viernes en Hong Kong (China).

Los hongkoneses votan hoy para elegir a los diputados que ocupen los cinco escaños vacantes desde enero por la dimisión de cinco legisladores pro democráticos en su pulso con el "establishment" local para provocar unas elecciones en las que se apoyara "simbólicamente" el sufragio universal genuino.

Los escaños se los disputan 24 contendientes que representan sólo una parte del espectro político local, debido a la decisión de buena parte de las agrupaciones, afines a Pekín y al gobierno, de boicotear estos comicios que consideran "forzados", y cuyo objetivo simbólico, presentado por los dimisionarios como "referendo de facto" consideran "sin base legal alguna".

Tocado por la falta de colores políticos, y por la insistencia de Pekín y del gobierno hongkonés de que las elecciones de hoy no tienen una doble lectura, sólo una fuerte participación, según los observadores, podría tener un repercusión parcial en las negociaciones en torno al dossier democrático en Hong Kong.

Un 4,85% de los más de 3,37 millones de electores (a las 12.30h, 4.30 GMT) llamados a las urnas ya han emitido su voto, un derecho que no hará valer el jefe ejecutivo, Donald Tsang, máximo líder político del territorio, ni los miembros de su equipo político.

"Vista la naturaleza única de esta elección parcial, y tras un estudio cuidadoso, he decidido no votar", explicó el dirigente local esta semana, subrayando que, "la mayor parte de la población considera que estos comicios podrían haberse evitado, y, muchos los ven como un abuso del sistema electoral y un derroche del dinero público".

El objetivo de los dimisionarios, Tanya Chan y Alan Leong (del Partido Cívico), y Albert Chan, Leung Kwok-hung y Raymond Wong Yuk-man (de la Liga de Socialdemócratas), fue el de provocar unas elecciones en las que la población dijera con su voto "sí" o "no" al "sufragio universal genuino sin más demora".

Según su lógica, el "sí" procederá del retorno de estos mismos diputados a sus escaños por decisión popular, mientras que su derrota debería leerse como un apoyo al programa democrático propuesto por el gobierno hongkonés.

Pekín ha propuesto introducir el sufragio universal para el cargo de jefe ejecutivo a partir de 2017 y, para el parlamento local (Consejo Legislativo, o Legco, que cuenta con 60 escaños), en 2020.

En la actualmente sólo la mitad del parlamento es elegida por sufragio universal y el jefe ejecutivo lo es por un cuerpo electoral de unos 800 delegados.

Los otros treinta diputados del Legco proceden de las denominadas "circunscripciones funcionales", en las que se presentan y votan los diversos sectores socio-económicos del territorio, generalmente afines al Gobierno y a Pekín.

Por otra parte, la pérdida de los comicios de hoy pondrá a los pro demócratas en una situación muy sensible.

Este grupo necesita al menos 21 escaños para mantener un poder de veto en materias relativas al desarrollo constitucional y político. En las elecciones parlamentarias de 2008 consiguieron 23.

En las parciales de hoy no pueden permitirse más que la pérdida de dos para seguir manteniendo ese poder de veto.

Los 516 colegios electorales abrieron esta mañana a las 7.30 (11.30 GMT, sábado), y no cerrarán hasta las 22.30 de la noche (14.30 GMT), por lo que los primeros resultados no se conocerán antes de la una de la madrugada (17.00 GMT).

En 2012 confluirán las elecciones parlamentarias (cada 4 años) y a jefe ejecutivo (cada 5).

El sistema democrático de la ex colonia, aunque negociado en líneas generales entre Londres y Pekín antes del retorno de Hong Kong a China, no se ha consumado casi 13 años después.

La colonia fue retrocedida a China el 1 de julio 1997 bajo la fórmula de "un país, dos sistemas", lo que permite la autonomía de Hong Kong en todos los campos excepto en defensa y relaciones exteriores.