Domingo, 16 de Mayo de 2010

El ajuste hace rechinar la coalición

Merkel da marcha atrás en su plan de rebaja de impuestos por Grecia

PATRICIA BAELO ·16/05/2010 - 09:00h

En Alemania, la principal consecuencia de la crisis europea llegó el lunes pasado, con el anuncio del Gobierno de descartar una rebaja de impuestos al menos en los próximos dos años, tras aprobarse las ayudas millonarias a Grecia y la inseguridad económica en toda la Eurozona. "Por el momento, no habrá una rebaja fiscal, porque lo prioritario ahora es la consolidación presupuestaria", afirmaba la canciller, Ángela Merkel, sin duda empujada por la pérdida de la mayoría en el Parlamento, tras los resultados negativos obtenidos en los comicios celebrados el domingo pasado en Renania del Norte-Westfalia, el mayor Land del país.

De este modo, la canciller confirmaba lo que venían siendo rumores, desde que una semana antes un comité de expertos publicara que, hasta finales de 2013, las arcas alemanas recaudarán hasta 38.900 millones de euros menos de lo que esperaban. Al mismo tiempo, se ganaba las críticas de sus aliados en la coalición, los Liberales, principales impulsores de la rebaja tributaria. El líder del FDP, Guido Westerwelle, tacha la medida de equivocada desde el punto de vista del crecimiento económico del país.

Merkel no ha tardado en reaccionar a la petición de ayuda por parte de la Comisión Europea y ha presentado ante el Consejo de ministros un proyecto de ley para la aportación de 123.000 millones de euros (que podrían llegar a ser 148.000 millones, en el caso de que otros países no puedan correr con su parte) al paquete de rescate del euro propuesto desde Bruselas, que abarcará un total de 750.000 millones. La canciller insiste en que esta crisis es existencial para el futuro del euro y que "se trata de la mayor prueba de fuego para Europa desde 1990, si no incluso de los últimos 53 años desde la entrada en vigor del Tratado de Roma".

En el Parlamento

Sin embargo, la aportación germana al rescate griego aún está pendiente de ser aprobada en el Parlamento, lo que se espera que suceda a lo largo de la semana entrante. El resto de las formaciones condicionan su voto a que se apliquen medidas de ajuste adicionales.

El SPD, los Verdes y la Izquierda exigen como requisito imprescindible que se imponga con urgencia un gravamen para las transacciones financieras, con el objetivo de contener la especulación y regular los mercados. El SPD se niega a que, una vez más, "el sector financiero no salga perdedor de la crisis" y que paguen únicamente los contribuyentes. Por otro lado, el FDP rechaza por completo la medida y considera que la Comisión Europea pone en peligro la soberanía alemana.

Noticias Relacionadas