Domingo, 16 de Mayo de 2010

"La corrupción castiga más cuando afecta al Gobierno"

Guillem Rico. Doctor en Ciencias Políticas por la Autónoma de Barcelona

C. M. ·16/05/2010 - 09:45h

En el libro Líderes políticos, opinión pública y comportamiento electoral en España, que publicó recientemente el CIS, Guillem Rico hace un repaso a la popularidad de lo dirigentes políticos españoles desde 1978 y a cómo esta influye en el resultado electoral.

¿Por qué la valoración de los políticos es hoy tan baja en comparación con los líderes de los años ochenta?

Hay tres factores a tener en cuenta. Las altas notas registradas entonces deben situarse en el contexto histórico de los primeros años de democracia. Los votantes se muestran más entusiastas con su líder y muy críticos con el adversario. A ello hay que añadir una buena dosis de atractivo personal. También está ese descrédito de la política, que entraña una crítica a la actuación de las élites. Y cabe mencionar la actual situación de crisis económica sostenida; con o sin razón, los ciudadanos hacen responsables a los líderes políticos de la marcha de la economía y de la falta de soluciones.

¿Qué castiga al presidente y al jefe la oposición?

En general, los presidentes están expuestos a noticias desfavorables que, por su posición de poder, les acaban perjudicando. La popularidad del líder de la oposición es mucho menos previsible. En parte está a expensas de la actuación del Gobierno, que es el verdadero protagonista, pero sus propias propuestas tienen un peso importante. Sin embargo, dada su situación, está sujeto a un menor grado de visibilidad y los electores no le atribuyen el mismo grado de responsabilidad que al presidente. La corrupción, por ejemplo, siempre castiga más cuando afecta al gobierno.

Rajoy es uno de los líderes peor valorados. ¿A qué cree que se debe?

La evolución de la popularidad de Rajoy es casi paralela a la de Zapatero. Esto hace pensar que ambas se mueven en respuesta a factores generales, más que a las circunstancias de la competencia partidista. En los últimos meses, Rajoy ha acortado diferencias con el presidente, pero ha sido sobre todo porque este no ha dejado de perder adhesiones. Lo cierto es que hasta ahora ningún candidato ha conseguido llegar al Gobierno partiendo de una valoración media tan baja.

¿Cree que la corrupciónpasará factura al PP?

Está claro que no le ayuda a sumar apoyos. No obstante, las repercusiones electorales que pueden tener las tramas de corrupción no son tan directas como uno podría pensar. El PP y Rajoy tienen dos factores de cara: primero, están en la oposición; segundo, y más importante, lo que preocupa sobre todo a los ciudadanos es la situación económica. La atención del público tiende a dar más importancia a lo que hace el Gobierno, y cuando las cosas van mal, todavía más.