Sábado, 15 de Mayo de 2010

Moody's rebaja la calificación de solvencia de nueve grandes bancos griegos

EFE ·15/05/2010 - 14:15h

EFE - Logotipo de Moody's. EFE/Archivo

La agencia Moody's ha rebajado la calificación de solvencia de nueve grandes bancos griegos, en una revisión a su análisis hecho el 30 de abril, y descarta una nueva calificación a la baja de esas entidades.

Una de lo peor calificadas es la entidad Marfin Egnatia Bank, que fue rebajada E, el último peldaño de Moody's para bancos comerciales.

La agencia afirma que el enorme lastre económico al que se enfrenta Grecia tiene un fuerte impacto en las condiciones financieras de la banca helena, que requerirá en el futuro más asistencia.

El paquete de ayuda financiera otorgado por el Eurogrupo a Atenas de 110.000 millones de euros en tres años para rescatar a Grecia de una posible bancarrota, ante su elevada deuda soberana, incluye un fondo de estabilidad de 10.000 millones de euros para los bancos helenos, pero Moody's no menciona este aspecto en su informe.

Las entidades afectadas por la revisión a la baja de Moody's son: Banco Nacional de Grecia, EFG Eurobank Ergasias SA, Alpha Bank AE, Piraeus Bank, Emporiki Bank of Greece, Agricultural Bank of Greece, General Bank of Greece, Marfin Egnatia Bank y Attica Bank.

La solidez financiera de Marfin Egnatia Bank bajó de D a E, el escalón más bajo de la agencia, pero otros como el Banco Nacional de Grecia, el primer banco comercial heleno, y NBG Finance, también fueron rebajados de C a D.

Esta semana, el presidente del Banco Nacional de Grecia, Vasilis Rápanos, había asegurado a Efe que los bancos nacionales están bien aprovisionados de capital y que no corren peligro de insolvencia.

De hecho este instituto anunció su expansión en Turquía, donde abrirá 75 sucursales, pero tras la degradación de la deuda soberana griega, con la que los bancos nacionales están comprometidos, las agencias internacionales han rebajado su calificación.

Moody's pronostica que en un futuro previsible, los bancos griegos se enfrentarán a "condiciones muy difíciles en los mercados mayoristas y por ello continuarán dependiendo en la provisión de fondos del Banco Central Europeo (BCE)", aunque advierte de que esos fondos no son ilimitados.