Domingo, 30 de Septiembre de 2007

Los 'tories' no levantan cabeza ni con Cameron

El líder de los conservadores se arrastra en los sondeos y teme que los laboristas le asesten el tiro de gracia con la convocatoria de elecciones anticipadas.

Público ·30/09/2007 - 17:17h

Irrumpió en la política británica como un cohete, pero lleva bastante tiempo con el contador de combustible a cero. El líder de los conservadores, David Cameron, de 41 años, se arrastra en los sondeos -los mismos que antes le favorecían- y teme que los laboristas le asesten el tiro de gracia con la convocatoria de elecciones anticipadas.

El Partido Conservador comienza hoy en Blackpool su congreso anual. Es una de sus últimas oportunidades de acaparar el escenario político con propuestas que entusiasmen a sus seguidores. Lo que no necesitan es una polémica que vuelva a ofrecer a los votantes la imagen de un partido hosco y demasiado tradicional que Cameron se ha comprometido a borrar.

Desgraciadamente para el líder de los tories, eso es lo que ha ocurrido. Una de sus principales consejeras, la baronesa Sayeeda Warsi, ha hecho unas declaraciones favorables hacia los votantes del ultraderechista Partido Nacional Británico (PNB) muy poco habituales en la política del Reino Unido.

"Hay mucha gente que vota al PNB y es gente de la que no deberíamos olvidarnos diciendo bueno, no nos relacionaremos con ellos porque votan a un grupo como el PNB", ha dicho Warsi. "Ellos tienen algunos puntos de vista legítimos, son gente que se preocupa por el crimen y la inmigración en sus comunidades".

La idea de que la inmigración está "fuera de control" suena lógica a muchos votantes conservadores. Ése es el mensaje con que su partido ha hecho campaña en las dos últimas elecciones y en ambas salió claramente derrotado.

Warsi forma parte del gobierno en la sombra de los conservadores, por lo que Cameron va a escuchar insistentes peticiones para destituirla o confirmar que comparte una posición que coloca a los tories al borde de una derrota.

Las dudas de Brown

Según la prensa británica, el primer ministro Gordon Brown medita este fin de semana si convoca elecciones anticipadas. Con las encuestas en la mano, no debería tener dudas.

El último sondeo, publicado ayer por The Observer revela que el 70% de los británicos es partidario de ir a las urnas en el plazo de un año y no esperar al final de la legislatura en 2010. Los laboristas gozan de una ventaja de siete puntos, aunque es en la comparación entre líderes donde Brown borra del mapa a Cameron. El 60% opina que Brown es el líder más capaz de gestionar una crisis, frente a un 13% que se decanta por Cameron. Sólo uno de cada tres votantes conservadores cree que su partido ganará las elecciones.

Para cambiar este panorama deprimente, Cameron presentará en el congreso nuevas propuestas de recortes de impuestos, entre ellas la eliminación de una tasa que grava a los que compran una casa para que sea su primera vivienda.

Con esta idea, Cameron intenta ganarse al sector tradicional del partido, no muy contento ni con su edad ni con sus guiños al electorado más moderado.

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad