Viernes, 14 de Mayo de 2010

"Que Franco no se vaya de rositas... !Pásalo!"

Una concentración ciudadana en la Audiencia reúne a un millar de personas contra la suspensión del juez. La víctimas del fascismo sienten estar en un callejón sin salida

DIEGO BARCALA ·14/05/2010 - 21:05h

Un millar de ciudadanos se reunieron en la tarde de hoy frente al despacho que hasta ahora ha ocupado el juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, para protestar por su suspensión decretada por el Consejo General del Poder Judicial. La manifestación espontánea reunió a especialistas del Derecho, artistas y sobre todo, familiares de víctimas del franquismo. Durante todo el día fueron enviados SMS como el siguiente: "Concentración a las 20.00. Que Franco no se vaya de rositas... ¡Pásalo!"

"¡Qué vergüenza, qué vergüenza!, ¡Gürtel, Gürtel!". Con ese grito comenzó la concentración de protesta que enseguida consiguió cortar al tráfico la calle de Génova, frente al juzgado. "¡Fuera fascistas, de la judicatura!". Los manifestantes intercalaron pancartas contra el proceso instruido por el juez Luciano Varela con fotos de víctimas de la dictadura como Salvador Puig Antich o Federico García Lorca.

Saludo del juez

El magistrado, que acudió por la tarde a su despacho, salió en mitad de la concentración y saludó a los manifestantes. Garzón lanzó un beso a la protesta y se metió en su coche oficial que avanzó a través de la muchedumbre. Poco después, la concentración se disolvió con el ánimo resignado de los protagonistas de la protesta.

La suspensión del juez, aunque previsible, indignó a las familias de víctimas del fascismo que, en muchos casos, también fueron denunciantes en el caso que trató de investigar Garzón. El abogado de los querellantes contra el franquismo en Argentina, Carlos Slepoy, acudió a Génova para denunciar "el descrédito en el que ha caído la justicia española". En su opinión, "el juicio a Garzón será largo y el tribunal tendrá que escuchar a los prestigiosos jueces de todo el mundo que acudirán a testificar a favor del juez".

A diferencia de la manifestación convocada en Madrid el pasado 24 de abril , hoy no hubo representantes del PSOE tras las pancartas. Sí que fueron visibles los representantes de IU como Cayo Lara, Inés Sabanés o Fausto Fernández. "Hablar de independencia judicial después de lo ocurrido hoy es una auténtica pantomima. La suspensión de Garzón es una ofensa a la democracia y a millones de personas de bien", destacó el coordinador general de IU.

"El impacto internacional de esta decisión no es comprensible para nadie, ni aquí ni fuera", acompañó Sabanés. La diputada madrileña advirtió que el daño hecho a la imagen de la justicia española no se queda ahí. "El Gobierno de manera indirecta también ve afectada su imagen antes este tipo de actuaciones judiciales", añadió.

"Un callejón sin salida"

El presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, Emilio Silva, expresó el sentimiento de "estar en un callejón sin salida" que experimentan estos días las familias de las víctimas de los crímenes que Garzón trató de investigar. Silva destacó el Gobierno "ha dejado hacer". "Hemos escuchado a la presidenta del CGPJ hablar de un Estado garantista, ¿Garantista para quién? Para las víctimas del franquismo, desde luego que no", criticó.

La escritora Almudena Grandes aportó otro punto de vista: "Detrás de todo este asunto no está el problema de las víctimas del franquismo. Hay otros motivos que se nos escapan". La escritora censuró el escaso resultados que, hasta ahora, han tenido las masivas protestas en favor de la investigación judicial de los crímenes del franquismo.

"En este país se escucha a Obama, a los mercados, a los empresarios... ¿Y a la gente? ¿Qué clase de democracia tenemos? El Gobierno no puede ser ajeno a la petición de cientos de personas. Mantengo que al Estado no le interesa que se acabe con la carrera de un juez como Garzón", denunció el presidente de los Foros para la Memoria, José María Pedreño.

La censura internacional llegó en voz del presidente de la asociación Human Rights Watch, Reed Brody. "La suspensión del Juez Garzón será lamentada por activistas de derechos humanos en todo el mundo. El juez ha luchado por hacer justicia por las víctimas de graves atrocidades cometidas en el extranjero y ahora está siendo castigado por intentar hacer lo mismo en su propio país".

"Victoria de la ultraderecha"

Otros defensores del magistrado como el ex fiscal anti corrupción, Carlos Jiménez Villarejo, manifestaron su apoyo al juez "a la vez que una gran decepción y tristeza". "La ultraderecha ha conseguido una victoria en España 35 años después de la muerte de Franco. La decisión del órgano es un aviso a navegantes para los jueces que pretendan investigar a los poderosos", explicó Villarejo.

El ex fiscal, que fue tildado de "antidemócrata" por denunciar un ataque a la indepencia judicial, considera que la "sanción" a Garzón es un ataque "al Estado de Derecho y a la democracia que no ha pasado desapercibido para la comunidad internacional". "Varela tuvo el gesto estético de retirar a Falange de la acusación pero todo el mundo sabe lo que es Manos Limpias", argumentó.

Las protestas ciudadanas se sucedieron en otras ciudades españolas como Barcelona, Valencia o Sevilla. En Valencia, con el ánimo ciudadano caliente por la investigación a los políticos del PP valencianos, 50 personas acudieron a la plaza del Ayuntamiento. "Garzón, amigo, el pueblo está contigo", protestaron los manifestantes, informa Sergi Tarin.