Viernes, 14 de Mayo de 2010

Perclorato no está ligado con problemas de tiroides en embarazo

Reuters ·14/05/2010 - 17:57h

Por Amy Norton

La exposición cotidiana al perclorato, que es una sustancia química presente en el agua potable y varios alimentos, no alteraría la función de la tiroide en las embarazadas, según un nuevo estudio.

"Nuestros resultados son tranquilizadoras", dijo a Reuters Health la doctora Elizabeth N. Pearce, de la Escuela de Medicina de la Boston University. "Aunque todas las embarazadas estudiadas estuvieron expuestas al perclorato, esto no estuvo asociado con alteraciones tiroideas", explicó.

El perclorato se usa para producir combustible para cohetes, fuegos artificiales y explosivos. A veces se encuentra en las impurezas de algunos productos industriales y de consumo, como los limpiadores y blanqueadores.

Se encuentra también en bajas dosis en el agua potable y en alimentos como la leche, el trigo y varias frutas y verduras. Un estudio del Gobierno de Estados Unidos en el 2002 identificó perclorato en muestras de orina de 2.820 adultos.

En el organismo, niveles suficientemente altos de perclorato retrasan el transporte de iodo a la glándula tiroides, que produce una gran cantidad de hormonas reguladoras del metabolismo y para lo cual necesita iodo.

Los médicos temen que la exposición al perclorato pueda alterar la función de la tiroides, un efecto que sería particularmente adverso en el embarazo, cuando el organismo necesita la cantidad adecuada de hormona tiroidea para el desarrollo del cerebro fetal.

Un estudio en el 2006, realizado por los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC, por sus siglas en ingles) reveló que, entre las mujeres con niveles bajos de iodo, las que tenían concentraciones relativamente más altas de perclorato en orina tenían menos hormonas tiroideas.

Pero en el nuevo estudio, los autores no hallaron una relación entre los niveles de perclorato en orina y la función tiroidea en más de 1.600 embarazadas con deficiencia de iodo.

Sin embargo, Pearce sostuvo que aún se necesitan más estudios para probarlo. Actualmente, el equipo está estudiando si la exposición cotidiana al perclorato tiene efectos en la lactancia y en los bebés.

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés) está analizando si debería regular el perclorato en el agua potable. Dos Estados, California y Massachusetts, ya aprobaron sus regulaciones.

"EPA y otras agencias reguladoras revisarán todos los datos disponibles para determinar los niveles seguros de exposición", dijo Pearce.

El equipo analizó los resultados de test realizados a 1.641 mujeres en Reino Unido e Italia que estaban en el primer trimestre del embarazo y que participaban en un estudio sobre el control de la función tiroidea.

Los test revelaron que 635 mujeres tenían bajos niveles de la hormona tiroidea, mientras que el resto tenía cifras normales. El equipo no halló una correlación entre el perclorato en las muestras de orina y los niveles de la hormona tiroidea.

Se desconoce por qué estos resultados son distintos a los del estudio de los CDC, que incluyó principalmente mujeres no embarazadas. Para los autores, se necesitan más estudios para comprenderlos.

FUENTE: Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, online 28 de abril del 2010.