Viernes, 14 de Mayo de 2010

Los intelectuales defienden a Garzón en la fosa de Lorca

PAULA CORROTO ·14/05/2010 - 13:48h

"Hay que ponerle una querella al juez Varela porque está bailando sobre las tumbas de las víctimas de la Guerra Civil. Queremos protestar contra todo lo que está ocurriendo en este país donde a los jueces que quieren investigar a las víctimas del franquismo les acaban echando de su trabajo. Veremos si no les acabamos viendo en los maleteros de un coche como hace la mafia". Con estas palabras, el escritor Benjamín Prado ratificó ayer su apoyo al juez Baltasar Garzón.

Lo hizo durante un homenaje a los más de 1.800 fusilados por el régimen en el barranco de Víznar y la fosa de Alfacar, en Granada, el lugar en el que supuestamente se halla el cuerpo de Federico García Lorca.

A Prado le acompañaron otros intelectuales y artistas como Pilar Bardem, el escritor José Manuel Caballero Bonald, Luis García Montero y Juan Diego Botto, entre otros. Según señaló Caballero Bonald, lo que está ocurriendo con el juez demuestra que "el franquismo sigue latente y de cuando en cuando rebrota". Botto, por su parte, recordó a Argentina donde existe un Ministerio "en el que me dan la ficha de mi padre desaparecido. Aquí no hay ningún respeto para estas personas".

Los actores e intelectuales despositaron rosas blancas en la poza donde hoy se calcula que yacen 1.800 cuerpos. Según señaló Francisco González, presidente de la Asociación de Memoria Histórica de Granada, "se empezó a utilizar este lugar una vez que el resto del paraje se saturó de fosas a partir del 22 de agosto de 1936. Los traían aquí, los ponían al borde del barranco y una vez fusilados caían por inercia. Despúes les echaban cal viva para preparar el siguiente fusilalimiento". Una cruz de barro recuerda hoy aquellas masacres.

Para Luis García Montero, que conoció esta poza en su adolescencia, "precisamente lo que queremos es recordar la carga histórica que tiene este paraje. Lorca representa a todas las víctimas de cualquier dictadura, pero más allá de él este lugar debería convertirse en un parque de la Memoria Histórica".

Los actores e intelectuales se dirigieron posteriormente al lugar en el que, según Francisco González, sí puede estar enterrado el poeta granadino. Este es un pequeño montículo rodeado de olivos en el que hay ocho fosas. Para González, la probabilidad de que su cuerpo se halle en esta zona es mucho más grande que en el lugar donde se empezó a buscar y no se halló nada. "A Lorca le mataron sobre el 18 de agosto y no es hasta el 22 cuando se empieza a utilizar la gran poza. Lo lógico es que se encuentre en esta parte intermedia", aseguró. ¿Por qué no se buscó en este lugar? "Se hizo caso a otros historiadores que señalaron otro sitio", replicó González.

El momento más emotivo llegó con la lectura en el parque de García Lorca y ante unas 500 personas de los nombres de las 1.351 de fusilados que las asociaciones han constatado entre Alfacar y Víznar.

"Es es el honor más grande que he recibido en mi vida", aseguró el Nobel Derek Walcott que inició la lectura. Tras la solemnidad con la que fueron pasando uno a uno todos los que cayeron por el franquismo, Juan Diego Botto, emocionado, cerró con el poema Tristes guerras, de Miguel Hernández.