Viernes, 14 de Mayo de 2010

Desnudas en la montaña rusa

CARLOS PRIETO ·14/05/2010 - 08:00h

3, 2, 1 arrancó la competición por la Palma de Oro. El actor francés Mathieu Amalric abrió ayer el fuego con Tournée, su cuarto filme como director, una fascinante y desigual historia sobre un grupo de artistas maduritas del striptease burlesco de gira por Francia.

Es una ficción, pero las chicas se interpretan a sí mismas: Mimi Le Meaux, Kitten on the Keys, Dirty Martini, Julie Atlas Muz, Evie Lovelle y Rocky Roulette, único hombre del elenco estadounidense.

Amalric se reserva el papel de manager de la, por momentos, rocambolesca gira cabaretera. El cineasta, al que conocemos por su aparición en algunas de las películas más arriesgadas e interesantes del cine reciente de nuestros vecinos (Un cuento de Navidad y La cuestión humana, aunque también por su papel de malvado en la aventura de James Bond Quantum of Solace) ha echado el resto en Tournée.

Primero porque vuelve a interpretar con solvencia a uno de esos personajes al borde del descarrilamiento que le han hecho popular. Un perdedor impresentable incapaz de madurar, aunque poseedor de una energía contagiosa. Pero sobre todo porque la obra se mueve en un terreno peligroso, el que separa el drama desatado de la comedia salvaje, sin acabar de perder el rumbo, pese a varias caídas de ritmo.

"Somos feministas, somos mujeres, nos preocupa el estatus de la mujer en el mundo. Pero también adoramos lo burlesco, con el que mostramos a las mujeres cómo expresarse a través de su sexualidad", explicó ayer la stripper Dirty Martini en la rueda de prensa. "Nos sentimos como Cenicienta en el baile", afirmó Kitten on the Keys, que nunca había imaginado que acabaría recorriendo la alfombra roja de Cannes.

¿Veredicto? Amalric ha rodado una gran obra fallida. Un estupendo filme irregular sobre la montaña rusa de la vida en la carretera. La cosa empieza bien. Ya veremos cómo sigue.