Jueves, 13 de Mayo de 2010

Un Nobel contra los 'resorts' del Caribe

El autor Derek Walcott acude al festival de poesía de Granada

PAULA CORROTO ·13/05/2010 - 08:00h

PAULA CORROTO - Derek Walcott.

Derek Walcott es un hombre parco en palabras. Sus frases son cortas y muy escuetas. Dice que la edad le ha convertido en una persona más calmada, pero corta de raíz cualquier explicación sobre el caso Oxford, un asunto algo turbio sucedido hace un año: tras saltar a la prensa unos rumores de abuso sexual con una alumna, rechazó la cátedra de poesía para la que era candidato en la universidad inglesa. "No voy a decir nada de aquello", advierte.

El premio Nobel de Literatura en 1992 prefiere ceñirse a su poesía y a su obra dramática, contagiadas ambas por la musicalidad y la calidez del Caribe. Este mar forma parte de su identidad y trabajo poético, ya que fue en la pequeña isla antillana de Santa Lucía donde nació hace ya 80 años.

Lorca, en su inspiración

Allí, este hijo de un funcionario aficionado a la pintura fue donde se sintió llamado por primera vez por la poesía. Eso sí, con algo de ayuda de Federico García Lorca: "En las Antillas, la poesía de Lorca siempre estuvo muy presente, principalmente la música de sus poemas", desvela el autor de El testamento de Arkansas (1987).

Lo suyo son las islas caribeñas y la historia que las concierne. La mezcolanza de razas y naciones: "En mí hay holandés, negro e inglés, /y o no soy nadie o yo sólo soy una nación/entera", canta en uno de sus poemas.

Mira cara a cara al presente del Caribe. Y no le gusta lo que ve. Ese afán inmobiliario y capitalista de construir resorts desde República Dominicana a Trinidad y Tobago le repele. "Me atemoriza este turismo masivo. Creo que el progreso no trae lo que tenía que haber traído", asegura el autor.