Miércoles, 12 de Mayo de 2010

La silenciosa conquista de Hamburgo

H.JIMÉNEZ ·12/05/2010 - 08:20h

Quique mira al cielo en su charla con los jugadores.EFE

A primera hora de la tarde, el sentimiento rojiblanco aún no inundaba las calles de la portuaria Hamburgo. Apenas habían aterrizado 800 aficionados, los primeros que desafiaban y vencían a la nube de ceniza volcánica. Hoy se espera la llegada de más de 10.000 colchoneros repartidos en 42 vuelos. Entonces, sí colorearán Hamburgo de rojo y blanco.

Los andares del Kun delatan que sabe que la historia está en sus botas

Ayer, el cogollo del sentimiento atlético estaba en el bucólico hotel, al norte de la ciudad, en el que se hospeda la expedición rojiblanca. Allí, entre silenciosos paseos por el campo de golf, cada protagonista vive su oportunidad de hacer historia a su manera.

Al Kun se le ve muy concentrado. Se aísla. Camina solo, pensativo, con esos andares lentos y dejados que delatan a un futbolista que se sabe especial, que asume que la recuperación de la grandeza del Atlético puede estar hoy en sus botas. "¿Qué si me veo fuerte? Claro, y a todo el equipo", responde el Kun convencido. Contrasta con la figura solitaria de Agüero la versión dicharachera de Forlán. Bromea por igual con Valera que con Cerezo o García Pitarch. Y deja de lado la petición de Uruguay para que no dispute la final de Copa y se concentre con la celeste el 17 de mayo: "No estoy al tanto, es el club el que está manejando y estoy concentrado en la final, esperemos que se solucione".

El que no cambia el rictus es De Gea. Da la impresión de que más que en una final continental está en un viaje de fin de curso. Cada vez que puede se acerca a hablar con sus padres. Es un chico feliz y con suerte, lo contrario que Asenjo, que ayer fue operado con éxito de su rotura del ligamento cruzado anterior. Es el único componente del plantel que no está en Hamburgo. "Ha sido una faena, le dedicaremos los dos títulos", decían Camacho y Domínguez.

De Gea, feliz, parece estar en un viaje de fin de curso más que en una final

Entre paseo y paseo por el centelleante verdor, Quique les ha recalcado a sus jugadores las virtudes del Fulham. Les ha insistido igual en Murphy que en Zamora. "Nos ha dicho que Murphy llega muy bien desde segunda línea y que maneja bien los tiempos. También nos ha insistido en que no hagamos faltas cerca del área por su gran juego aéreo", cuenta un jugador. En el juego por arriba, Zamora es la gran amenaza. "Tendremos que frenarle como a Liedson, sacarle del área", analiza Assunçao.

Con todo, el optimismo inunda al grupo. "Con esta camiseta siempre se sale a ganar. Claro que me he imaginado la foto levantando un trofeo", dice esperanzado Antonio López. Igual que los Atléticos que acudan a Neptuno. El ayuntamiento ha anunciado que situará una doble valla en la fuente y las pertinentes medidas de seguridad.