Martes, 11 de Mayo de 2010

Más pruebas de que la contaminación daña el corazón

Reuters ·11/05/2010 - 09:59h

Un estudio ha hallado pruebas más evidentes de que incluso la contaminación industrial, del tráfico y de la generación de energía causa apoplejías y ataques al corazón, y la población debería evitar respirar esos aires, según la Asociación Americana del Corazón.

Las finas partículas procedentes de la quema de combustibles fósiles como gasolina, carbón y petróleo son el principal agresor, según el grupo.

"El material compuesto de partículas parece incrementar directamente el riesgo de episodios desencadenantes en individuos susceptibles en las horas o días posteriores a un nivel mayor de exposición, incluso en aquellos que durante años han estado sanos", dijo el doctor Robert Brook, de la Universidad de Michigan, en Ann Arbor, que dirigió el grupo que escribió el informe.

Una revisión de una investigación médica de seis años halló también pruebas de que la contaminación puede ayudar a taponar las arterias, y una asociación "pequeña pero consistente" entre la exposición a corto plazo a la contaminación y la muerte prematura.

"El principal mensaje para estos grupos de alto riesgo sigue siendo que deberían esforzarse por controlar factores de riesgo modificables: la presión arterial, el colesterol, la diabetes y el tabaquismo", dijo Brook.

La Asociación Americana del Corazón dijo que las partículas finas podían causan daños de varias formas, incluida la inflamación.

"Es posible que ciertas partículas muy pequeñas, o los químicos que viajan en ellas, puedan entrar en circulación y causar daños directos", dijo Brook.

"Estas respuestas pueden incrementar los coágulos y la trombosis, el deterioro de la función vascular y el flujo sanguíneo, elevar la tensión arterial e interrumpir la adecuada actividad cardioeléctrica, que puede provocar finalmente ataques de corazón, apoplejías e incluso la muerte", añadió.

El grupo recomienda que los ancianos o cualquiera con dolencias cardiacas, tensión arterial alta, colesterol alto o diabetes presten atención a la contaminación y a las advertencias del índice de calidad del aire.

"Las personas pueden limitar su exposición tanto como sea posible reduciendo el tiempo en el exterior cuando los niveles de partículas son altas y reducir el tiempo que pasan en medio del tráfico, una fuente común de exposición en el mundo de hoy", dijo Brook.