Martes, 11 de Mayo de 2010

La ceniza cierra aeropuertos canarios y del sur de España

Reuters ·11/05/2010 - 06:39h

La evolución de la nube de cenizas volcánica sobre el espacio aéreo español obligó en las primeras horas del martes a cerrar los aeropuertos canarios de Tenerife, La Palma y la Gomera, así como de Sevilla, Jerez de la Frontera y Badajoz, informó Aena siguiendo las recomendaciones de Eurocontrol.

Además, se ha restringido el tráfico aéreo entre los 20.000 y 35.000 pies de altura, lo que supone una reducción del 25% en la capacidad de determinados sectores de los centros de control de Sevilla, Madrid y Barcelona, dijo Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea.

La agencia de tráfico aéreo europeo Eurocontrol ya dijo el lunes que las zonas de mayor concentración de ceniza podrían moverse desde el Océano Atlántico y regresar hacia la península Ibérica, amenazando con nuevos cierres del espacio aéreo de España y Portugal.

Europa lleva semanas sometida a reiterados cierres del tráfico aéreo, desde que el volcán en erupción bajo el glaciar Eyjafjallajokull, en Islandia, comenzó a emitir ceniza en abril.

El Colegio de Geológos de España dijo que la emisión de cenizas de un volcán en erupción podría durar como poco meses y recordó que el mismo volcán islandés estuvo en erupción durante dos años allá por el siglo XIX, una época en la que no existía el tráfico aéreo.

"Lo habitual sería como mucho meses, pero en el siglo XIX estuvo dos años en erupción de manera intermitente", dijo José Luis Barrera, vicepresidente del Colegio de Geólogos, a RNE, que recomendó a las autoridades que elaboren planes de transporte alternativos.

Cientos de vuelos fueron cancelados durante el fin de semana después de que el cambio de dirección de la nube reavivara los temores a que la ceniza pudiera detener el motor de los aviones en pleno vuelo.

Hasta ahora, el cierre más largo duró casi una semana, desde el 15 de abril. Unos 100.000 vuelos fueron cancelados y millones de pasajeros se quedaron en tierra, lo que les costó a las aerolíneas una pérdida de ingresos de más de 1.700 millones.

Las cenizas volcánicas son abrasivas y pueden afectar a las superficies aerodinámicas y paralizar el motor de un avión. También pueden dañar los circuitos electrónicos y los parabrisas de las aeronaves.

Los últimos cierres han provocado críticas sobre la gestión de la situación que han hecho las autoridades de tráfico aéreo. Las aerolíneas alemanas Lufthansa y Air Berlin han pedido a las autoridades que reúnan información sobre las partículas de ceniza en lugar de limitarse a descansar en modelos informáticos.