Lunes, 10 de Mayo de 2010

El PSC se juega su feudo en una avenida

Los barceloneses votan esta semana el futuro de la Diagonal en una consulta en la que el alcalde Hereu arriesga su futuro

A. M. VIDAL / J. MUMBRÚ ·10/05/2010 - 22:30h

La avenida Diagonal mide once kilómetros de largo. En el pasado tuvo diversos y variopintos nombres incluyendo avenida de la Nacionalidad Catalana o del Generalísimo y es una de las principales arterias de tráfico de Barcelona. Y es también la calle donde el PSC se juega su destino esta semana.

Hoy mismo arrancó el proceso participativo por el que 1.414.783 barceloneses pueden dar su opinión sobre la reforma de la vía, proyectada por Cerdà y convertida en una de las postales de la ciudad. Sobre la mesa, tres opciones: bulevar, rambla o ningún cambio. El debate ha trascendido el ámbito puramente vecinal por el firme compromiso que ha adoptado Jordi Hereu, alcalde socialista de la ciudad, por la transformación de la avenida. Su insistencia ha sido tal que se da por hecho que si este domingo se conocen los resultados y triunfa la opción C que rechaza la reforma, las opciones de Hereu de repetir en el ayuntamiento quedarían enterradas.

Si gana la opción de no cambiar la vía, el alcalde quedaría tocado

Las últimas encuestas han derribado el mito de la invencibilidad del PSC en Barcelona, situando al convergente Xavier Trias en disposición de arrebatar a Hereu la alcaldía. Hace unos años, ese escenario habría parecido una ensoñación. No en vano, el PSC ha ganado todas y cada una de las ocho elecciones que se han celebrado desde 1979. Hasta en cuatro ocasiones obtuvo más de un 40% de los votos. En las últimas elecciones generales, la capital catalana y su entorno volvieron a lucir su condición de fiel feudo socialista y la tendencia no cambia en el ayuntamiento. De hecho, la fuerza del PSC llevó en algunos momentos a la oposición a creerse el chascarrillo que hicieron circular tras la última y ajustada victoria electoral de Hereu: "El PSC ganaría en Barcelona aunque presentara un cartón de leche como candidato".

La importancia política de Barcelona se dispara para los socialistas ante el complicado escenario que tienen en las elecciones del Parlament del próximo otoño: con Mas disparado en los sondeos, la capital catalana aparece como El Álamo del socialismo catalán.

Apuesta de riesgo

La pujanza de Mas multiplica el peso de Barcelona para los socialistas

A pesar de su entusiasmo, la propuesta de Hereu ha tenido hasta ahora una fría acogida entre los ciudadanos. El alcalde ha reiterado que la reforma pretende abordar el problema del tráfico en la ciudad. La propuesta del Gobierno municipal integrado por PSC e ICV quiere ser una apuesta definitiva por el transporte público. De hecho, los cambios afectan sólo al tramo comprendido entre Glòries y Francesc Macià y serviría para unir el tranvía.

Las obras tendrían un presupuesto aproximado de 70 millones de euros y han cargado de munición a la oposición. Por una parte, critican que el ayuntamiento haya invertido cerca de tres millones de euros en informar y llevar a cabo una consulta que, consideran, oculta deliberadamente la tercera opción. Además, recuerdan que el golpe de efecto de Hereu llega pocos meses después de que lanzara la candidatura de Barcelona-Pirineos para los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022, se alejara de su vieja promesa de abandonar "los grandes proyectos" y apelara a las "políticas de barrio". Para algunos oponentes, Hereu está "desesperado". En ese contexto, la Diagonal aparece como un arma de doble filo.

Puede que por todo ello el ayuntamiento permita votar en el referendo a los mayores de 16 años y a los extranjeros: es un todo o nada.