Martes, 11 de Mayo de 2010

"El hip hop no morirá de éxito"

Afrika Bambaataa, el legendario DJ neoyorquino de los años ochenta, pionero del rap, defiende la vigencia del género antes de encabezar este sábado el Cultura Urbana de Madrid

CARLOS FUENTES ·11/05/2010 - 08:10h

Pionero absoluto del hip hop, Afrika Bambaataa estaba allí cuando el baile urbano y las pintadas callejeras buscaban banda sonora. En los años ochenta, casi desde el final de los setenta, la negritud más joven moldeó su nuevo idioma con rap y loops. Con versos y ritmos. Tres décadas después, el hip hop ha devenido en una suerte de sonido mundial, casi global. Existe una rama, digamos, acomodada que exprime a tope fama y dinero. Pero el hip hop sigue asociado a los discursos rotundos. Como un instrumento para levantar la voz ante situaciones de riesgo, dilemas sociopolíticos y demás males crónicos.

Al teléfono, Afrika Bambaataa (nacido, como Kevin Donovan, el 17 de abril de 1957 en Nueva York) está de acuerdo con la magnitud de estos retos. Y no esconde la cabeza. Sería raro en él, que como DJ encontró dinamita en el arte de superponer un disco tras otro e incentivar la riña dialéctica de los MCs (cantantes de rap). "Todavía hay mucho trabajo por hacer. El hip hop nos puede ayudar a construir una sociedad mejor. Hay que seguir viajando por todo el planeta, muchos sitios necesitan un estilo de música como este. Un movimiento cultural que ayude a la gente a plantearse cosas para mejorar sus vidas", explica el músico.

"El hip hop nos puede ayudar a construir una sociedad mejor"

El padrino llega a España

Con 30 años de carrera (debutó en 1983 con Death mix, pero fue Planet Rock, su disco de 1986, el que inauguró la corriente old school con Run DMC, Sugarhill Gang o Grandmaster Flash), Afrika Bambaataa regresa a España. El sábado lidera el sexto Festival Cultura Urbana, que reunirá en Madrid a La Mala Rodríguez y los sevillanos SFDK con el neoyorquino Raekwon, miembro de Wu-Tang Clan, los angoleños Buraka Som Sistema, la rapera francesa Keny Arkana y el grupo londinense Foreign Beggars, que ha trabajado con músicos de la talla de Björk y Gorillaz.

A Afrika Bambaataa no le sorprende el rápido encaje del hip hop en la cultura urbana europea: "Muchos chicos en Inglaterra, Francia o España miran a la cultura urbana americana como algo cada vez más propio. Estudian sus orígenes y tratan de entenderla cada vez más. Estos chicos escuchan hip hop con naturalidad, en sus casas o con amigos. Nuestra música ya es algo propio de sus culturas y de sus formas de expresión".

Embajador del hip hop ("Sigo yendo allá donde creo que mi presencia puede ser útil"), Afrika Bambaataa es el padrino de un estilo, quizá de una vida, que parece no tener fronteras. "Nuestro mayor éxito: lograr un movimiento mundial que se ha desarrollado en distintos lugares, con distintos idiomas y en culturas diferentes. Todos intentamos crear buenos temas hip hop, pero también tratamos de que tengan un componente social y político cercano a las sociedades que nos nutren de experiencias. La música une a la gente de las ciudades y, sí, también aporta una visión similar de todo lo que nos rodea", comenta Bambaataa.

Racismo y violencia

Pero qué fue del hip hop en Nueva York. ¿Ayudó a integrar a las comunidades negra y latina en la vida americana? Bambaataa mastica la pregunta, pero no elude responder: "Mira, hay latinos, blancos y negros. No me gusta hablar de música según un grupo étnico determinado. Nunca he tratado al negro como gente distinta. Es un tópico decir que todos somos iguales, pero así es. O así lo veo yo. Lo importante es enfocar tu obra a todo el público, sin distinciones de raza o grupo étnico. Quizá existan ciertas diferencias culturales, pero la gente es igual. Nunca me he planteado un trabajo para dirigirlo de manera específica a un colectivo en particular".

"Ahora lo nuevo es viejo y hacemos música con raíces añejas"

¿Y la violencia? Algún padre se preguntará si la música, la que le gusta a su hijo, traerá problemas a casa. Quizá piense que el hip hop es peligroso. Bambaataa toma aire y responde. "Es que los medios de comunicación solo resaltan una cosa, pero necesitarían hacer un estudio más serio y profundo sobre lo que es hip hop. Suelen poner énfasis en problemas o, como tú dices, en el peligro. Pero esos medios programan todo tipo de música y deberían saber que no soólo hay una parte mala", critica el músico. "Todos sabemos que hay heavy metal violento y no por eso se dice que el heavy metal o el house son estilos musicales que fomentan la violencia. Los medios saben que venden el lado negativo, es rentable y fácil de hacer. Pero son conscientes de que esa visión no es justa. ¿Y el padre del que me hablas? Seguramente pensará que el hip hop es malo, pero hay otros puntos de vista y existen otras realidades".

Sin ambages, el fundador del colectivo Zulu Nation para la promoción de "la paz, el amor y el respeto" rechaza cualquier relación causa-efecto entre el hip hop y la violencia callejera: "No hay ningún vínculo más allá de que la violencia callejera existe por sí misma. También hay violencia en otros ámbitos de la sociedad, en el ejército, en películas de Hollywood que pasan por televisión pero a nadie se le ocurre hacer una generalización". "En los años veinte", recuerda, "hubo mucha violencia urbana y de eso no se puede culpar al hip hop, porque aún no existía. Es como culpar a los cristianos o a los musulmanes como grupos religiosos. No comparto eso de culpar a un colectivo entero de situaciones personales. Serán, en todo caso, responsabilidades de uno o de varios individuos. Pero volviendo al hip hop, me da igual que lo respeten o no porque cada vez es una música más popular e importante para las personas".

Es cierto, pero también existe un hip hop que ya es más moda que movimiento. ¿Afectará el negocio a la supervivencia del estilo o a la calidad de la música? "Es verdad que hay una parte del hip hop que ya tiene categoría mainstream y también es cierto que muchas estrellas del pop tratan de acercarse a nuestra música para lograr mantenerse en posiciones de éxito. Pero las esencias del hip hop siguen vivas", asegura Afrika Bambaataa, a quien no preocupa la salud musical del futuro. "Creo que existe talento suficiente para mantener vivas esas llamas. Y no, no creo que el hip hop vaya a morir de éxito", subraya el DJ antes de ampliar su punto de vista:

Con 30 años de carrera, inauguró la seminal corriente old school'

"El hip hop ha logrado aunar talento de músicas cercanas como el reggae, las músicas africanas o la salsa. Ahora ocurre que lo viejo es nuevo y que hacemos música nueva con raíces añejas, es lo que pide la gente. Pero, en esencia, lo que sigue importando es la calidad del artista. El que quiera hacer reggae-hip hop puede hacerlo, pero lo más importante es el talento que tengas y la calidad del trabajo que seas capaz de desarrollar".

¿Y cómo evolucionará el hip hop en los próximos años? "Seguirá buscando talentos nuevos, gente joven con ideas. No creo que se agoten las fórmulas que han hecho del hip hop una música tan popular entre los jóvenes del todo el mundo", asegura Bambaataa.

La mina africana

¿Y quizá la mina esté en África? En Dakar, Johanesburgo o Abiyán, muchos jóvenes escuchan reggae y hip hop. Para ellos son músicas de rebeldía, como antes lo fue en América. ¿Está allí el futuro del hip hop? "La gente de África está haciendo mucho por el hip hop en sus propios idiomas, asumen una cultura diferente, la americana, y la mezclan con sus manifestaciones ancestrales. Y en muchos casos de ese trabajo han salido grandes cosas", reivindica Bambaataa.

El artista no se atreve a decir que el futuro del hip hop está en África, pero sí está seguro de que habrá que seguir contando con esos artistas y con su gente. "En África, el hip hop les está permitiendo discutir y denunciar problemas que hay en sus sociedades, y esos chicos africanos sienten cada vez más que el hip hop y el rap también les pertenecen. Ellos están utilizando rap como si fuera un estilo en sí mismo", concluye el músico.

La cultura de la calle

Hip Hop
Desde los ochenta, da nombre a una música de origen urbano, recitada más que cantada sobre bases rítmicas instrumentales. El término lo creó un rapero del grupo Furious Five.

Zulu Nation
Afrika Bambaataa reivindica el hip hop como forma de vida, sitúa las fuentes en África y Jamaica, y crea la fundación “universal” Zulu Nation. En 1984, Steven Hager cita al hip hop por primera vez en ‘Village Voice’ como nueva corriente cultural en Nueva York. Ese año escribe un libro sobre sus orígenes.

Rap
Si el hip hop es el ritmo, el rap es el mensaje. Y exprime al límite los recursos del idioma. Tensa palabras con jerga coloquial (‘slang’), verbo ágil y diccionario enciclopédico. El rap, poesía del ritmo, triunfa en 1979 con ‘Rapper’s delight’, de Sugarhill Gang. 3.000 palabras en 14 minutos. Más caliente, en Harlem, Joe Bataan entusiasma con ‘Rap-O Clap-O’ y su mezcla de salsa, soul y bugalú.

Breakdance
El hip hop puso música a nuevas formas de baile (‘breakdance’) y arte callejero (grafiti), pero también moldeó su imaginario con estética deportiva y exhibición de marca y joyería. En lo musical, revalorizó la figura del DJ como protagonista. 

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad