Lunes, 10 de Mayo de 2010

ANALISIS-Progreso muestra metas salud sirven; se necesitan más

Reuters ·10/05/2010 - 16:11h

Por Kate Kelland

Las metas de salud propuestas por los organismos internacionales a menudo son rechazadas como poco más que promesas vacías, pero los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) del lunes mostraron que a veces pueden generar conciencia y lograr resultados.

Los esfuerzos por mejorar la salud infantil, reducir las muertes maternas, combatir la malaria y controlar la epidemia del sida en algunas de las naciones más pobres del mundo provocaron "sorprendentes mejoras", de acuerdo a un reporte de la OMS.

Y los expertos creen que las Metas de Desarrollo del Milenio (MDG por su sigla en inglés), que dan impulso a la determinación política, son ampliamente responsables de esos avances.

Sin embargo, nuevas epidemias de enfermedades crónicas o "no transmisibles", como la enfermedad cardíaca, el accidente cerebrovascular (ACV), el cáncer, las enfermedades pulmonares y la diabetes tipo 2, amenazan con saturar a los sistemas de salud de los países en vías de desarrollo.

Por esto, muchos reclaman nuevas metas para forzar a los gobiernos a prepararse para lo que viene.

"Realmente tenemos que detener esta acelerada epidemia de enfermedades crónicas. Todas se están expandiendo y no estamos haciendo básicamente nada en el mundo en desarrollo", dijo a Reuters Abdallah Daar, director de la Alianza Global contra Enfermedades Crónicas (GADC por su sigla en inglés).

FIJAR METAS IMPULSA PROGRESO

De acuerdo al reporte anual de Estadísticas de Salud Mundial de la OMS del 2010, la voluntad política que está detrás de las MDG permitió avances importantes en el área de desnutrición, infecciones de VIH y acceso al agua potable.

El porcentaje de niños desnutridos cayó del 25 por ciento en 1990 al 16 por ciento en el 2010 y las infecciones con el virus de la inmunodeficiencia humana disminuyeron un 16 por ciento entre el 2001 y el 2008. La proporción de la población mundial con acceso a agua potable aumentó a un 87 por ciento.

Aun así, el reporte dice que las enfermedades y lesiones no transmisibles causaron alrededor de 33 millones de muertes en los países en desarrollo en el 2004 y representarán una creciente proporción de las muertes mundiales en el futuro.

"La salud de los individuos también se verá minada en el largo plazo por las condiciones crónicas, los desórdenes sensoriales y mentales y la violencia", señaló el reporte, que usa datos de los 193 estados miembros de la OMS.

Carla Abou-Zahr, coordinadora de monitoreo y análisis de la agencia, dice que este es el precio que hay que pagar por el éxito logrado en flagelos como la malaria, la desnutrición, el sida y la deficiente salud materno infantil, todos cubiertos por las MDG, diseñadas en el 2000 para ser cumplidas en el 2015.

"Todos los países están trabajando fuertemente con la meta del 2015 en mente", dijo a Reuters en una entrevista.

"Y lo que escuchamos y vemos constantemente de nuestros colegas es que el compromiso político es absolutamente esencial para lograr un progreso, a veces incluso (más importante) que los recursos", agregó.

Pero también reconoció que a medida que la mortalidad infantil y las muertes por enfermedades infecciosas caen -sumados al envejecimiento de la población y los cambios de conducta-, aparece una "creciente prevalencia" de muertes y enfermedades por condiciones crónicas.

Los expertos estiman que, a menos que se tomen más medidas, 388 millones de personas morirán de forma prematura en todo el mundo en la próxima década por enfermedades no transmisibles.

"Gradualmente, las enfermedades crónicas se están expandiendo a los países en desarrollo. Ya no son sólo un problema de los países ricos", dijo Abou-Zahr.

Daar, cuya alianza global agrupa a algunas de las principales instituciones de investigación en salud pública, afirmó que existía la oportunidad de establecer nuevas metas para cambiar el foco.

La GADC planea dirigir sus esfuerzos para lidiar con la amenaza de las enfermedades cardíacas y pulmonares en las naciones pobres, las cuales están en constante aumento por el consumo generalizado de tabaco y alcohol.

Los expertos creen que, sin embargo, las autoridades sanitarias no deberían ver esta dinámica como un juego de suma cero, en el que mejorar los recursos para el sida, por ejemplo, anularía los esfuerzos por combatir el riesgo de cáncer generado por el uso de alcohol y tabaco.

"La mayoría de los gobiernos están cada vez más conscientes de la necesidad de lograr un equilibrio: lidiar con la mortalidad infantil y las enfermedades infecciosas no significa no hacer nada por la futura epidemia de enfermedades no transmisibles", dijo Abou-Zahr.