Lunes, 10 de Mayo de 2010

Más de 60 muertos en Irak en una muestra de fuerza de Al Qaeda

Reuters ·10/05/2010 - 14:05h

Suicidas, coches bomba y hombres con armas equipadas con silenciadores mataron a 66 personas en Irak el lunes después de que los insurgentes llevaran a cabo una serie de ataques contra mercados, un aparcamiento de una fábrica de coches y puestos de control del Ejército.

Los ataques en diferentes partes de Bagdad y en localidades del sur, norte y oeste del país parecían ir destinados a mostrar a los iraquíes que Al Qaeda en Irak tenía aún potencial pese a las derrotas sufridas en las últimas semanas.

También se produjeron cuando Irak sigue viéndose afectado por la incertidumbre política dos meses después de unas elecciones no concluyentes que enfrentaron a un bloque sectario respaldado por la minoría suní con las principales coaliciones políticas chiíes.

En el incidente más sangriento, dos suicidas que iban en un coche se inmolaron a la entrada de una fábrica cuando los trabajadores terminaron un turno en la localidad de Hilla, a 62 km al sur de Bagdad, dijo un responsable regional del centro nacional de medios.

Al menos 35 personas murieron y 136 resultaron heridas, según fuentes hospitalarias y de la policía.

Una tercera explosión se produjo cuando la policía y los médicos acudieron al lugar, causando bajas adicionales. Los familiares de las víctimas, muchos agotados por el dolor y la ira, acudieron en tropel a un hospital local a llevarse a sus muertos y heridos, dijo un trabajador sanitario.

"Esto parece una campaña importante de los terroristas, no sólo en Hilla", dijo el gobernador de la provincia de Babil, Salman al-Zarqani. Los ataques fueron en respuesta a los esfuerzos de las facciones chiíes por formar una coalición de gobierno tras las elecciones del 7 de marzo, dijo.

Anteriormente, un suicida que llevada un chaleco con explosivos y otro que iba en un coche mataron al menos a 13 personas e hirieron a 40 más en un mercado de Al Suwayra, 50 km al sureste de Bagdad, dijo Majid Askar, responsable del consejo provincial de Wasit.

En Bagdad, hombres equipados con armas con silenciadores mataron al menos a siete soldados iraquíes y policías cuando atacaron seis puestos de control, mientras que varias bombas colocadas en otros tres dejaron varios heridos, informó una fuente del Ministerio del Interior.

Todos los puestos de control fueron atacados alrededor de la misma hora, dijo la fuente, que pidió no ser identificada. Otros de estos puntos fueron objeto de disparos esporádicos durante el día.

"Este fue un mensaje que nos hicieron llegar de que pueden atacarnos en diferentes partes de la ciudad al mismo tiempo", agregó.

Una serie de atentados en la provincia occidental de Anbar, en la volátil Mosul, en el norte, en las afueras de Bagdad y en otros puntos elevaron la cifra de muertos a al menos 66, con más de 200 heridos.

Los ataques en puestos de control utilizando silenciadores, que buscaron agregar un elemento de sorpresa y sembrar confusión, mostraron que se está utilizando una nueva táctica por parte de una insurgencia suní, debilitada pero aún peligrosa después de que fuerzas gubernamentales realizaron una serie de ataques contra el ala local de Al Qaeda en las últimas semanas.

Los atentados llevan la marca de Al Qaeda, y los ataques del lunes ocurrieron en zonas donde la organización ha sido fuerte en el pasado.

La violencia en Irak ha caído abruptamente desde los enfrentamientos sectarios de 2006/07, pero las elecciones del 7 de marzo, que no arrojaron un claro ganador, han alimentado las tensiones.