Lunes, 10 de Mayo de 2010

Una treintena de muertos en varios atentados en Irak

Reuters ·10/05/2010 - 11:10h

Al menos 30 personas murieron el lunes en Irak cuando hombres con armas equipadas con silenciadores atacaron puestos de control y varios suicidas se inmolaron en un mercado, mientras los insurgentes lanzaron acciones en distintas partes de Irak.

Los ataques en diferentes zonas de Bagdad y en pueblos del sur del país, norte y oeste de la capital parecieron estar destinados a mostrar a los iraquíes que Al Qaeda en Irak todavía está fuerte a pesar de haber sufrido bajas en el campo de batalla en las últimas semanas.

También se producen en un momento en que Irak continúa inmerso en la incertidumbre política dos meses después de unas elecciones no concluyentes que han dejado a un bloque intersectario respaldado por la minoría suní enfrentado con las principales coaliciones chiíes.

En el incidente más sangriento, un suicida con un cinturón cargado de explosivos y otro hombre que iba en un coche mataron al menos a 13 personas y dejaron 40 heridas en un mercado en Al Suwayra, 50 kilómetros al sudeste de Bagdad, dijo Majid Askar, responsable oficial del municipio de Wasit.

En Bagdad, hombres equipados con armas con silenciadores mataron al menos a siete soldados iraquíes y policías cuando atacaron seis puestos de control, mientras que varias bombas colocadas en otros tres dejaron varios heridos, informó una fuente del Ministerio del Interior.

Todos los puestos de control fueron atacados alrededor de la misma hora, dijo la fuente, que pidió no ser identificada.

"Este fue un mensaje que nos hicieron llegar de que pueden atacarnos en diferentes partes de la ciudad al mismo tiempo", agregó.

La explosión de una bomba junto a un camino destinada a una patrulla policial mató a dos personas en el sur de Bagdad, mientras que un coche bomba en Tarmiya, en las afueras de la capital, dejó tres muertos y 16 heridos.

Mientras, bombas colocadas a las puertas de las casas de varios policías en la provincia occidental de Anbar dejaron otros cuatro muertos, y un suicida en un coche bomba en la norteña ciudad de Mosul provocó la muerte de otras dos personas.

En total más de 30 personas murieron y 100 resultaron heridas.

Los ataques en puestos de control utilizando silenciadores, que buscaron agregar un elemento de sorpresa y sembrar confusión, mostraron que se está utilizando una nueva táctica por parte de una insurgencia suní, debilitada pero aún peligrosa después de que fuerzas gubernamentales realizaron una serie de ataques contra el ala local de Al Qaeda en las últimas semanas.

La violencia general en Irak ha caído marcadamente desde el punto máximo de violencia sectaria en 2006-07, pero las elecciones del 7 de marzo, que no arrojaron un ganador claro, han alimentado las tensiones.