Lunes, 10 de Mayo de 2010

A por la nulidad del proceso

El 'caso Garzón' encara su recta final

ERNESTO EKAIZER ·10/05/2010 - 08:10h

El magistrado Luciano Varela encara lo que será, a falta de curvas imprevistas, la recta final para sentar en el banquillo a Baltasar Garzón y lograr su suspensión en la reunión del Pleno del Consejo General del Poder Judicial del día 19. Este veloz retorno de Varela ha sido posible porque Andrés Martínez Arrieta, magistrado instructor del incidente de recusación planteado por Garzón, desestimó in limine litis, esto es, de entrada, el recurso sin cursarlo a la Sala Segunda, como hubiera sido normal. Ya este gesto de rechazo sumarísimo indica el cierre de filas en el Tribunal Supremo (TS) para sentar a Garzón en el banquillo.

Hay al menos dos recursos pendientes que podrían estar resueltos esta misma semana (nulidad solicitada por Garzón y recurso de Falange) que tampoco son obstáculo técnico (carecen de efecto suspensivo) para que Varela redacte su auto de apertura de juicio oral. Por tanto, todo está en marcha.

La fiscalía mueve ficha ante un TS que cierra filas contra el juez

En su auto del pasado 6 de mayo, Arrieta se mete en el recurso de la nulidad pendiente de resolución, cosa que no debería hacer. "El presupuesto de la recusación es la oportunidad de subsanación concedida a las acusaciones y la disposición de un plazo para realizarla. La misma falta de cobertura de las decisiones adoptadas en la instrucción de la causa ha sido objeto de impugnación ante la sala competente en el proceso penal", señala el auto, en alusión al citado recurso.

La jugada de Arrieta

Y sigue: "Por lo tanto, en relación con el mismo hecho, el recusante plantea una doble pretensión. Primero, una revisora, en sede jurisdiccional, ante la sala que está conociendo del hecho punible que se investiga, y, otra, como fundamento de la recusación (...). En ambas expresa un mismo presupuesto, la falta de cobertura legal para la subsanación que acuerda. Desde esta perspectiva, la recusación carece de la expresión, precisa y concreta, del contenido en que se funda, porque en la recusación parte de la ilegalidad de la resolución para afirmar la afectación de su imparcialidad, ilegalidad que el mismo recusante discute ante el órgano jurisdiccional que conoce de la causa".

Varela indicó a las acusaciones cómo perfeccionar sus escritos

Tras decir esto, Arrieta matiza: "Este instructor del incidente de recusación no puede pronunciarse sobre la regularidad de la actuación del instructor de la causa que el recusante discute, pues no es competente, sin perjuicio de serlo en relación con lo que pudiera significar una pérdida de imparcialidad". No puede pero deja el balón en la portería para que la sala rechace el recurso de nulidad.

La Fiscalía del Supremo entregará hoy su informe sobre el recurso de Garzón, y va a dar batalla pidiendo la nulidad de actuaciones.

Varela, al sugerir a las acusaciones populares la forma en que debían presentar sus escritos, ha roto su imparcialidad de manera flagrante porque, tras haber dictado el llamado auto de acomodación (transformación de las diligencias previas en procedimiento abreviado), se había abierto la llamada fase intermedia del procedimiento, entre el final de la instrucción y el comienzo del juicio oral.

El instructor debe limitarse a decidir sobre el sobreseimiento o la apertura de juicio oral. Y Varela, precisamente para poder acusar, indicó a las acusaciones cómo perfeccionar sus escritos.

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