Sábado, 8 de Mayo de 2010

De la Vega aboga "claramente" por renovar el TC

"Tendrá que ser en el ámbito del Senado y de los grupos donde se desbloquee la situación", apunta la vicepresidenta

G. LÓPEZ ALBA ·08/05/2010 - 08:00h

María Teresa Fernández de la Vega confirmó ayer que la tesis de impulsar la renovación del Tribunal Constitucional gana terreno dentro del Ejecutivo. "Somos claramente partidarios de la renovación", afirmó con más énfasis que nunca la portavoz del Gobierno, aunque aseguró que así ha sido siempre.

La vicepresidenta primera se mantuvo fiel a la directriz de José Luis Rodríguez Zapatero de realizar una defensa institucional de "los procedimientos, los tiempos y, en su caso, la decisión" del Tribunal Constitucional sobre el Estatut.

«Espero que Rajoy atempere sus críticas a un Estatut constitucional»

Desde esta posición, prefirió obviar que, como reveló ayer Público, el sector ultraconservador del tribunal ya ha rechazado los tres borradores presentados por el nuevo ponente, el conservador Guillermo Jiménez, al que se dieron 15 días de plazo, que ya han transcurrido, para hacer una propuesta alternativa de sentencia a la fracasada de la progresista Elisa Pérez Vera.

"No sé si ha transcurrido el plazo...", llegó a decir en su intento de no anticipar escenarios, a pesar de que la vicepresidenta está al tanto de toda la información que llega al Gobierno sobre las deliberaciones del alto tribunal. Jiménez ha distribuido ya una cuarta propuesta al resto de los magistrados conservadores y también a Manuel Aragón, de cuyo apoyo depende que haya sentencia.

Si esta propuesta de sentencia resulta derrotada, como ocurrió con la de Pérez Vera, se confirmaría el bloqueo interno del tribunal en su actual composición y la renovación se convertiría en "una obligación política ineludible", según fuentes gubernamentales.

"El texto tiene la legitimidad de su aplicación diaria sin ningún problema"

La llave que activa el proceso

La portavoz gubernamental, sin entrar en estas consideraciones, sí apuntó que la iniciativa de la renovación tendrán que adoptarla los grupos parlamentarios del Senado. "Tendrá que ser en el ámbito del Senado y de los grupos parlamentarios donde se desbloquee la situación", indicó. De hecho, es el presidente de la Cámara Alta, el socialista Javier Rojo, el que mantiene formalmente bloqueado el proceso, ya que de él depende la convocatoria de la Comisión de Nombramientos a la que corresponde evaluar a los candidatos y elevar al Pleno de la Cámara la propuesta definitiva para la elección de los cuatro magistrados que sustituyan a aquellos cuyo mandato venció en diciembre de 2007. En noviembre se agota el de los cuatro elegidos por el Congreso uno, ya fallecido.

De la Vega rechazó de plano el relato de Rajoy, que culpa del bloqueo político al PSOE: "Los hechos son muy claros. El Gobierno impulsó la renovación, presentó una ley, se tramitó la ley, se puso en marcha y se cumplieron sus previsiones por las comunidades autónomas, salvo en lo que se refiere a los candidatos presentados por las comunidades gobernadas por el PP con la intención de evitar la diversidad". [La derecha votó en todos los parlamentos donde dispone de mayoría a Enrique López y Francisco José Hernando].

Aunque insistió en responsabilizar al PP del bloqueo, Fernández de la Vega dijo confiar en que la entrevista que el jueves celebró el president José Montilla con Mariano Rajoy sirva para que la derecha "atempere sus críticas" al Estatut. Y, al mismo tiempo, redobló la defensa de la constitucionalidad de la norma autonómica: "Un texto que cuenta con plena legitimidad democrática, con la legitimidad de haber sido aprobado por el Parlamento de Catalunya, el Parlamento de España y el pueblo catalán en referéndum, y con la legitimidad de ejercicio que da su aplicación cada día sin ningún problema de convivencia. El Estatut es constitucional y no está creando ningún problema".

La "ansiedad electoral" del PP

A quien ve el Gobierno creando problemas es al PP, en el que detecta "ansiedad y voracidad electoral". No sólo se trata de su empeño en exprimir la composición actual del TC para lograr una sentencia que revoque la esencia del Estatut, sino también de su "postura intransigente" ante el pacto sobre Educación, según la vicepresidenta primera.

Aunque el objetivo último de su estrategia sea provocar un adelanto electoral, De la Vega fue contundente en la respuesta: "Pues no" [habrá anticipo].