Viernes, 7 de Mayo de 2010

Los conservadores ganarían en Reino Unido, pero sin mayoría

Reuters ·07/05/2010 - 05:18h

Los conservadores se encaminaban el viernes a convertirse en el mayor partido de Reino Unido tras las elecciones más reñidas en tres décadas, pero sin lograr una mayoría absoluta en el Parlamento, por lo que aún existe incertidumbre sobre quien dirigirá al país.

Con la mitad de los resultados escrutados, el líder conservador David Cameron dijo que está claro que el Partido Laborista, hasta ahora en el poder, "ha perdido el mandato de Gobierno".

Sin embargo, los laboristas destacaron que la Constitución del Reino Unido da al actual primer ministro, Gordon Brown, el derecho de intentar formar gobierno.

El líder laborista tendría problemas para hacerlo con los liberales-demócratas, en tercer lugar en los resultados, ya que la cifra de escaños conjuntos no alcanzaría la mayoría en el Parlamento.

La posibilidad de la primera elección sin resultados concluyentes desde 1974 y la incertidumbre sobre quién formaría el próximo Gobierno posiblemente afectará a los mercados financieros.

La sensación de caos también se vio reforzada por las informaciones de que a cientos de votantes se les negó la entrada a distintos centros de votación cuando el proceso electoral concluyó a las 21:00 GMT.

Los resultados de los 650 escaños comenzaban a llegar en un momento de agitación en los mercados globales tras una fuerte caída en Wall Street y el efecto de la crisis de la deuda griega.

¿UN GOBIERNO DE MINORIA?

"El pueblo ha hablado, pero nosotros no sabemos exactamente qué ha dicho", declaró el ministro laborista Ed Miliband.

Un sondeo a pie de urna, que consultó a unas 20.000 personas de un total de cerca de 45 millones de ciudadanos, sugirió que los conservadores obtendrían 305 escaños y los laboristas 255 en la Cámara de los Comunes, ambos alejados de los 326 que se necesitan para tener la mayoría absoluta.

Esas cifras daban a los liberales-demócratas, de quienes se esperaba un resultado importante, 61 escaños, una baja inesperada respecto a su actual representación en el Parlamento.

"Aún creo que los sondeos a pie de urna son un buen indicio, pero deberíamos esperar hasta las 6.00 o 7.00 am antes de realizar un juicio", dijo Andrew Hawkins, presidente de la firma ComRes.

La mayoría de las circunscripciones mostraban un viraje hacia los conservadores pero que, de repetirse a nivel nacional, no bastaría para dar al partido una mayoría absoluta.

Brown tendrá la primera opción de intentar formar un Gobierno bajo las normas que rigen un Parlamento sin mayoría, pero los analistas creen que el escenario más probable será un Gobierno de la minoría conservadora liderado por David Cameron.

"(Llevará) casi ciertamente a un Gobierno de minoría encabezado por Cameron. Cameron intentará obtener programas de política en ejercicio, demostrar su competencia y luego llamar a una segunda elección este otoño o próxima primavera", dijo Mark Wickham-Jones, profesor de ciencias políticas en la Universidad de Bristol.

Cameron dijo que se dejaría guiar por el interés nacional en las decisiones que adopte en las próximas horas. Sin embargo, también sostuvo: "Creo que ya está claro que el Gobierno laborista ha pedido su mandato para gobernar nuestro país".

El próximo Gobierno tendrá que lidiar con un déficit presupuestario récord que supera el 11 por ciento del PIB y con demandas de reformas políticas tras un escándalo sobre los gastos parlamentarios el año pasado que dejó a los británicos molestos con los legisladores.

Los mercados esperaban un resultado claro y temen que un estancamiento pueda llevar a una parálisis política, entorpeciendo los esfuerzos para afrontar la creciente deuda de la nación y asegurar la recuperación de la peor recesión económica desde la Segunda Guerra Mundial.

Grupos de analistas independientes han acusado a todas las partes de no ser abiertas con los votantes sobre la escala de las reducciones que serán necesarias para restablecer las finanzas públicas, lo que significa que cualquier gobierno podría enfrentarse con una baja en la popularidad una vez que comiencen los recortes.

"Esta podría ser la elección que uno quisiera perder y ganar la próxima", dijo Wayne Anderson, de 42 años, quien trabaja en una firma de correduría en Londres. "Podría ser un cáliz envenenado con una pequeña mayoría o minoría. Sería más difícil tomar decisiones sin una mayoría clara", agregó.