Jueves, 6 de Mayo de 2010

Muchos no buscan ayuda inmediata después de un "mini ACV"

Reuters ·06/05/2010 - 18:45h

Tres de cada 10 personas que sufren un accidente cerebrovascular (ACV) menor o "mini ACV" no buscan ayuda médica a tiempo, lo que aumenta la posibilidad de tener un ataque mayor, de acuerdo a un nuevo estudio.

Mientras que se conoce la importancia de recibir tratamiento lo antes posible, menos se sabe sobre si las personas que sufren un mini ACV buscan ayuda rápidamente.

Esos pacientes, que padecen lo que los médicos llaman ataque isquémico transitorio (AIT), tienen alto riesgo de sufrir un ACV en las siguientes horas o días, escribió en la revista Stroke el equipo de Arvind Chandratheva, de la University of Oxford, en Reino Unido.

Es más, es bastante fácil identificar cuáles de esos pacientes son los de mayor riesgo. Iniciar la terapia preventiva lo antes posible es "altamente efectivo".

Los síntomas de un AIT son los mismos que los de un ACV, pero la gran diferencia es que son pasajeros.

Los pacientes experimentan debilidad o imposibilidad de mover toda o una parte de la mitad del cuerpo, entumecimiento u hormigueo de un lado, alteraciones visuales, problemas para hablar y comprender a otros, mareos y desmayos.

Las guías indican que las personas tienen que consultar al médico dentro de las 24 horas de la aparición del AIT.

Para conocer si eso sucede, el equipo de Chandratheva encuestó a 1.000 pacientes consecutivos con AIT o ACV que participaban en un ensayo sobre infarto, ACV y otros trastornos agudos asociados posiblemente con la obstrucción de un vaso sanguíneo.

El 67 por ciento de los 459 pacientes que habían sufrido un AIT buscaron ayuda médica dentro de las 24 horas y el 47 por ciento lo hizo dentro de las tres horas.

Entre los 541 pacientes que habían tenido un ACV menor, el 74 por ciento recibió atención el mismo día y el 46 por ciento a las tres horas. Tres cuartos de los participantes concurrieron primero al médico clínico.

Hubo 129 pacientes que sufrieron un ACV recurrente después del AIT o ACV menor inicial; el 30 por ciento no consultó al médico antes del segundo infarto cerebral.

Ciertos factores, como el reconocimiento inadecuado de los síntomas, estuvieron asociados con demoras en el inicio del tratamiento de los pacientes con AIT, pero el nivel socioeconómico, la edad o la etnia no influyeron en la voluntad de consultar al médico.

El equipo opinó que hay que educar mejor a la población para que pueda reconocer los síntomas de un AIT y un ACV menor, y comprender la importancia de recibir atención médica lo antes posible.

"Sin una mayor educación pública efectiva", concluyeron los autores, "nunca se pondrá en práctica todo el potencial de la prevención aguda".

FUENTE: Stroke, junio del 2010.