Jueves, 6 de Mayo de 2010

"Las barreras no están hechas para contener mareas en el mar"

La compañía que BP ha contratado para proteger la costa de Misisipi no da muchas esperanzas

I. P. ·06/05/2010 - 01:00h

Xalok - Barreras en Luisiana.

"No quiero engañaros, esas vallas flotantes no están hechas para el mar. Si hay mucha corriente, la marea negra pasará por debajo, y si hay olas, por encima. Pero, de momento, es lo único que hay". A Connie Moran, la alcaldesa de Ocean Springs, una pequeñalocalidad costera de Misisipi, no le gusta lo que le está diciendo George Malvauney.

Malvauney trabaja para US Environmental Services, la compañía que BP ha contratado para proteger la costa de Misisipi. Es un tipo que habla claro. Si la mancha sigue avanzando hacia el este, Ocean Springs podría verse afectada casi al mismo tiempo que Luisiana. Asegura que las playas, de un blanco resplandeciente, no serían tan difíciles de limpiar. La alcaldesa, como medida preventiva, movilizó a 600 voluntarios este fin de semana. Pero las dos zonas de marismas que desembocan en el mar la tienen preocupada.

"Para esas áreas, ¿no podríamos tener vallas más densas?". Moran se refiere a las barreras más espesas y pesadas compuestas de un material que absorbe el petróleo. "Hay muy pocas y yo no decido dónde se ponen, lo decide BP, siguiendo las instrucciones de las autoridades costeras de Misisipi", responde Malvauney. Moran tendrá que presionar a los responsables estatales.

La alcaldesa está pensando en declarar el estado de emergencia para proteger su pequeña ciudad, de 20.000 habitantes, un oasis de galerías, restaurantes y calles coquetas (gracias a los 37 millones de dólares que le tocaron de indemnización por el Katrina), en una costa de Misisipi invadida por las moles de los hoteles-casino.

De momento estas barreras flotantes naranjas son el aspecto más visible de las medidas de protección. La valla marina que protegerá del desastre. Los estados del Golfo las han desplegado donde han podido, aunque el fin de semana, con el temporal, muchas se rompieron. Se han desplegado unos 123 kilómetros a lo largo de Luisiana, Misisipi y Alabama.

Las vallas se están agotando. BP, que centraliza toda la información, es la única que sabe dónde están colocadas esas vallas, aunque con todo el ajetreo ni siquiera parecen tener datos muy claros. "Los aviones que sobrevuelan la zona tienen que darnos la última información", dice Lisa Houghton, una de las portavoces que BP ha mandado a Misisipi.