Miércoles, 5 de Mayo de 2010

Los líderes británicos bregan por los votos de última hora

Reuters ·05/05/2010 - 20:49h

Los líderes políticos británicos realizaban un último esfuerzo para ganarse a los millones de votantes indecisos antes de las elecciones del jueves, que se prevé sean una de las más ajustadas en décadas, y decidir cómo sacar al país de la recesión.

El primer ministro, Gordon Brown, que busca un cuarto mandato consecutivo para el Partido Laborista, vistió un mercado de flores y una universidad en un frenético último día de campaña antes de que las urnas abran a las 06:00 GMT del jueves.

Los laboristas, que llevan en el poder desde 1997, pero se han visto afectados por la recesión y el enfado del electorado por un escándalo por los gastos de los diputados que ha salpicado a los principales partidos, aún podrían ganar el mayor número de escaños en el Parlamento, según una encuesta de opinión publicada el miércoles.

Casi cuatro de cada 10 votantes dijeron que aún podían cambiar de opinión, según otro sondeo.

"Hay miles de personas que aún tienen que decidirse", dijo Brown en un discurso en la Universidad de Bradford, en el norte de Inglaterra.

El líder del Partido Conservador, David Cameron, hizo campaña hasta entrada la noche, visitando un mercado de pescado y un parque de bomberos, y dijo que estaba luchando por una mayoría absoluta.

"Es un momento exasperante", dijo a Sky News. "Pero creo que tenemos la llegada más fuerte posible".

La principal encuesta a pie de urna será publicada al cierre de las urnas a las 21.00 MT el jueves. El resultado oficial se prevé en las primeras horas del viernes.

SIN UN GANADOR CLARO

Un sondeo de YouGov para el diario Sun sugirió que el avance de los conservadores de centroderecha se había detenido, y les dio un 35% de los votos, mientras que los laboristas de centroizquierda subieron hasta el 30 por ciento.

Los liberales-demócratas, que han disfrutado de un fuerte aumento en el apoyo gracias a su líder Nick Clegg, cayeron cuatro puntos hasta el 24 por ciento.

Las peculiaridades del sistema electoral británico, en el que los votantes eligen a un miembro del parlamento de su circunscripción política, supone que esas cifras permitirían que los laboristas siguiera siendo el principal partido, pero sin mayoría en el Parlamento.

Un sondeo de ComRes para el diario Independent no mostró cambios, con los conservadores a ocho puntos de ventaja de los laboristas, lo que daría al partido de oposición de David Cameron la mayoría en el parlamento de 650 escaños, aunque no la mayoría absoluta. El Partido Laborista actualmente tiene una mayoría de 56 escaños.

Ambas encuestas sugieren un parlamento sin mayoría, en el cual los liberales-demócratas podrían tener la llave del poder.

En Reino Unido no se veían unas elecciones tan poco concluyentes desde 1974, y el país no está acostumbrado a la formación de coaliciones que es familiar en muchos países europeos.

Una encuesta de Reuters halló que los estrategas del mercado habían reducido la perspectiva de la libra frente al dólar debido a la probabilidad de un parlamento sin mayoría absoluta. Los economistas ven una probabilidad de cada cinco de que Reino Unido sufra una degradación del rating en algún momento tras las elecciones.

Los mercados temen que un estancamiento político pudiera complicar los esfuerzos para recortar un déficit récord situado en más del 11 por ciento del PIB.

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