Jueves, 6 de Mayo de 2010

Los fogonazos de Neuman iluminan Latinoamérica

El escritor radiografía la diversidad del continente en 'Cómo viajar sin ver'

PAULA CORROTO ·06/05/2010 - 08:00h

Andrés Neuman, ayer, en Madrid.

La visita a 18 países latinoamericanos en un verano puede ser una tortura o convertirse en un libro. El escritor Andrés Neuman (1977), argentino, pero afincado en España, optó por esto último. Sin premeditación. "El año pasado tenía que hacer una gira por Latinoamérica para presentar El viajero del siglo (Premio de la Crítica de este año) y si no escribía me hubiera sentido un impostor", cuenta.

Surgió así Cómo viajar sin ver (Alfaguara), una posible hipérbole del turismo contemporáneo en oposición al relato sobre el viaje en el siglo XIX de su última novela creado a partir de reflexiones, frases literarias, proclamas de políticos y conversaciones de taxistas, que describen con lucidez la Latinoamérica actual.

"La ficción a veces cuenta mejor las cosas que el ensayo o el periodismo porque tiene un filtro que resume mejor la situación del país", analiza Neuman sobre este libro en el que "todo es real, excepto el lenguaje". Para hallar una imagen distinta al estereotipo y a lo que venden los políticos, lo primero que hacía el escritor al llegar a cada país era comprar los libros de los autores jóvenes y ver las películas de los nuevos directores.

Países sin tópicos

Así conoció la descentralización que vive Argentina, donde no todo ocurre en Buenos Aires las películas de Lucrecia Martel transcurren en Salta, y la aparición de nuevas escritoras como oposición al patriarcado. También las diferentes posiciones en torno a la política bolivariana. "En Bolivia hay una comprensión de la necesidad de un Evo Morales; en Venezuela, el progresista está desesperado porque está entre dos fuegos: el chavismo, que es como un programa de televisión las 24 horas del día, y la oligarquía más reaccionaria", apunta Neuman.

A pesar de la diversidad de los países, el libro no esquiva la globalización. Al contrario, lo que hace es mostrar sus diferentes caras. "La complejidad de la globalización no va en una sola dirección, sino que es un choque de fuerzas entre lo nacional y lo trasnacional. La globalización es también pasar por tres controles en un aeropuerto latinoamericano debido al narcotráfico", sostiene Neuman, que apoyó sus reflexiones en los tres acontecimientos que focalizaron el verano de 2009: la gripe A, los festejos del bicentenario de la independencia de los países latinoamericanos y el golpe de Estado en Honduras. "Tres sucesos comunes, que se contaban de forma distinta en cada país", añade.

Fue la extraordinaria creatividad del continente lo que más emocionó al escritor. "En Latinoamérica ahora mismo hay una tormenta creativa. Por el contrario, Europa no sabe vivir, crear, si no hay bonanza. ¡Y eso que no hace más de 60 años que vivió el apocalipsis! Debería recibir algún cursillo de Latinoamérica", termina.