Miércoles, 5 de Mayo de 2010

Zapatero y Rajoy pactan agilizar la reestructuración financiera

Reuters ·05/05/2010 - 12:19h

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo el miércoles que la reestructuración del sistema financiero español será un factor clave para la recuperación económica, después de pactar con el líder de la oposición una reforma centrada especialmente en las cajas de ahorros.

"La crisis financiera obliga a una reestructuración del sistema financiero en todos los países desarrollados y nosotros lo vamos a hacer de una manera razonable, sin traumas, como la estamos desarrollando", dijo Zapatero tras una reunión con el máximo responsable del Partido Popular, Mariano Rajoy.

"Hay una tercera parte del sector de las cajas que está a punto de culminar la reestructuración, otro tercio no está obligado a reestructurarse y otro tercio que está obligado a reestructurarse", dijo Zapatero, para agregar que el proceso debería culminarse antes del 30 de junio.

Ambos líderes se reunieron durante dos horas en el Palacio de la Moncloa, en su primer encuentro desde hace 18 meses y en un momento de fuerte convulsión económica.

En su comparecencia tras el encuentro, previa a la de Zapatero, Rajoy se mostró favorable a que se otorgaran derechos políticos a las cuotas participativas de las cajas para que éstas puedan mejorar sus niveles de solvencia, aunque no concretó detalles de cómo se implementaría esta reforma.

Las cajas se están viendo especialmente afectadas por unos elevados ratios de morosidad y provisiones, que están consumiendo sus recursos propios.

El líder de la oposición consideró clave esta reforma para reactivar el crédito del sistema financiero y señaló que para que "las cajas de ahorro puedan obtener recursos de la máxima categoría (...) uno de los temas que hemos planteado es establecer las cuotas participativas con derechos políticos".

Al contrario que los bancos, las cajas no pueden acudir a los mercados para ampliar capital y su actual sistema de venta de cuotas participativas resulta poco atractivo al no conceder derechos políticos y establecer límites del 5 por ciento a los tenedores de las cuotas.

En la actualidad, más de la mitad de las más de 40 cajas de ahorros españolas se encuentran inmersas en alguna etapa de su proceso de fusión debido a la caída de la actividad bancaria, pero sólo tres procesos de fusiones han contado de momento con el visto bueno del Banco de España.

Además, los acuerdos de fusión interregionales de cajas se han visto frenados por el poder de veto que tienen las Comunidades Autónomas.

CAMBIO DE MODELO

Zapatero reiteró su compromiso por llevar adelante el proceso de reformas estructurales y cambiar el modelo económico de España.

"Tenemos que trabajar en otros campos, por eso la política energética y la política industrial son las dos grandes áreas en las que en las dos próximas semanas seguiremos trabajando para lograr un acuerdo", dijo el jefe del Ejecutivo.

El presidente reiteró también su compromiso de reducir el déficit público en los próximos años y dijo que ya hay indicios de que España estaría a punto de salir de la recesión.

"Vamos a cumplir con toda determinación con la reducción del déficit público", dijo, y añadió que ya existen los primeros datos positivos de la salida de la crisis.

En este sentido, el mandatario afirmó que una política de ajuste excesiva podría poner en peligro la recuperación de la economía española.

"Una drástica reducción del déficit puede comprometer la recuperación y el crecimiento", dijo Zapatero.

El presidente de Gobierno agregó que la recuperación será pieza clave para sanear las cuentas públicas y cumplir a tiempo, o incluso con antelación, los objetivos de reducción de déficit.

"Si la economía vuelve a crecer será más fácil el pleno cumplimiento y adelantamiento de los plazos", dijo.

Por otro lado, Zapatero dijo que el Eurogrupo ratificará el viernes el compromiso del Pacto de Estabilidad y el mecanismo de su cumplimiento.

APOYO AL PLAN PARA GRECIA

Durante su comparecencia, Rajoy mostró también su apoyo al multimillonario plan de rescate para Grecia acordado el pasado fin de semana por la Unión Europea y el FMI, alegando al interés de España y del euro.

"Lo hago porque en estos momentos es la mejor manera de defender al euro y a España", dijo Rajoy.

España destinará casi 9.800 millones de euros en fondos de ayuda a Grecia a lo largo de los próximos tres años, como parte del paquete de ayuda contemplado en el plan de rescate de la UE y el FMI, que asciende a 110.000 millones de euros.

El máximo responsable del PP declaró también que la situación de la economía española es crítica y que ya no queda tiempo para otra cosa que no sea actuar y tomar decisiones.

"La política de esperar y ver, ya no puede continuar como demuestra el ejemplo de Grecia (...) Si tú no actúas, otros lo harán por ti y las decisiones tendrán que ser mucho más duras", afirmó.

Rajoy tendió la mano a Zapatero para pactar en todos aquellos aspectos que permitan a España salir de la crisis económica.

"Si el Gobierno hace lo que tiene que hacer, el PP lo va a apoyar", indicó el líder de la oposición.

Como en otros documentos anteriores ya presentados por el PP al propio Ejecutivo y a los medios, el PP sostiene que las prioridades económicas que tiene que afrontar el Gobierno pasan por la reducción del gasto público y del déficit público, la reestructuración del sistema financiero y la reforma laboral.

"Estas tres prioridades (...) yo creo que ayudarían a recuperar la confianza y ganar imagen internacional en materia económica y tranquilizar a los mercados", dijo.

A diferencia de lo sucedido en sus últimas encuentros, cuando Zapatero no compareció y Rajoy lo hizo desde la sede del PP en la calle Génova, los dos convocaron una rueda de prensa en Moncloa.

Desde diversos sectores políticos y medios de comunicación se ha pedido responsabilidad a ambos líderes para que lleguen a un acuerdo en materia económica, un día después de una jornada de castigo para España en los mercados, en la que el Ibex-35 perdió más de un 5 por ciento ante el miedo a un posible efecto de contagio de la crisis griega.