Miércoles, 5 de Mayo de 2010

Las brujas sortean la Ley Audiovisual

Los fraudes esotéricos seguirán impunes, según expertos

ANTONIO G. GIL-GARCÍA ·05/05/2010 - 08:30h

"No tienes tumor ni nada de eso, así que estáte tranquila". Estas palabras, que serían todo un alivio en boca de un oncólogo, pueden equivaler a una sentencia de muerte si proceden, como así es en realidad, de uno de los muchísimos videntes que pueblan las madrugadas de las televisiones, sobre todo en las de ámbito local. Es sólo un ejemplo de una actividad que, pese a la reciente entrada en vigor de la Ley de la Comunicación Audiovisual, que restringe su emisión a la franja de las 22 a las 7 horas, seguirá viviendo en la práctica en la impunidad en caso de fraude, según la mayoría de los expertos consultados por este diario.

Y es que aunque la Ley determina incluso la responsabilidad subsidiaria de las cadenas "sobre los fraudes que se puedan producir a través de estos programas", en la práctica será muy difícil demostrarlo. "¿Cómo demostrar que la predicción de una adivina es cierta o incierta?", se pregunta José Pablo López, especialista en derecho audiovisual del despacho Écija Abogados, que considera "difícil" demostrar fraudes en este ámbito.

Por ello, lo importante, a su juicio, es el que el telespectador cuente con la suficiente información en la pantalla sobre el servicio y el coste de las llamadas, algo que tras las últimas regulaciones de los números de tarificación adicional realizadas el Ministerio de Industria "ya se cumple con carácter general".

"¿Cómo demostrar que la predicción de una adivina es cierta o incierta?"

Para la Federación de Consumidores y Usuarios de los Medios, sin embargo, el problema es que no se detalla cómo deben responder las cadenas ante los fraudes, y quedan "muchos flecos" sueltos. Según señala un portavoz de esta asociación, deberían arbitrarse mecanismos para que el telespectador sepa a quién dirigirse si se siente timado.

Para Josep Pont, miembro del Consell de l'Audiovisual de Catalunya, si bien, y al margen de casos particulares, los adultos deben tener capacidad para discernir, lo que resulta evidente es que los menores "no están preparados para digerir" este tipo de contenidos, como ya reflejó este organismo catalán en 2007 a través de una instrucción. Según Font, es precisamente el espíritu de esta resolución, la "restricción total" de estos programas en horario protegido, lo que ha recogido la Ley Audiovisual, algo por lo que hay que estar satisfechos.

Engaño al espectador

"Los programas de esoterismo deberían estar prohibidos"

De hecho, muchas cadenas emitían estos programas en horario infantil. Sirve como ejemplo un análisis del Consejo Audiovisual de Andalucía, que determinó en 2009 que en 47 de las 50 frecuencias por las que se emitía videncia en esa comunidad los espacios se veían también en horario infantil, y eso pese a que, según el III Barómetro Audiovisual de Andalucía, la ciudadanía cree que estos programas "suelen abocar a un engaño al espectador". Por ello, el Consejo andaluz es partidario de regular estos programas como televenta, algo que, según su consejera Mercedes de Pablos, es compatible con la Ley Audiovisual y su definición de la televenta como la oferta del "suministro de bienes o la prestación de servicios". A su juicio, de este modo se podrían atajar mejor los fraudes que se den en estos programas, al sujetarse a las normas reguladoras de la publicidad.

Pero hay quien va más allá. El portavoz de la organización de consumidores Facua, Rubén Sánchez, aboga porque todo el esoterismo "sea catalogado como fraude". "Está considerado como ocio, cuando muchas personas que llaman creen realmente que les van a adivinar el futuro o la gravedad de una enfermedad", explica Sánchez, que cree que la nueva Ley "no va a reducir el fraude en absoluto" y que los que están detrás de estos espacios seguirán "en la impunidad". "Deberían estar prohibidos", remachó.