Miércoles, 5 de Mayo de 2010

Leire Pajín intenta aplacar la tensión con el PSOE madrileño

La dirección federal llama a la calma después de que Tomás Gómez acusase a Blanco de hacerle el juego a Aguirre

JUANMA ROMERO ·05/05/2010 - 01:00h

Tomás Gómez y José Blanco, en el mitin de Fuenlabrada (Madrid), el pasado 25 de abril.- MONICA PATXOT

La orden es “rebajar la tensión”. Parar el ruido. La dirección federal del PSOE no está dispuesta a que le estalle, ahora, un conflicto interno con los socialistas madrileños y con su líder, Tomás Gómez. Fue la consigna rotunda que salió ayer martes de Ferraz de boca de la secretaria federal de Organización, Leire Pajín, según pudo confirmar Público.

La mecha se prendió este lunes, en la reunión de la ejecutiva regional del Partido Socialista de Madrid (PSM), formada por 40 dirigentes. En ella, Gómez cargó contra el número dos del PSOE, José Blanco. Se quejó de que en el mitin que ambos protagonizaron en Fuenlabrada el 25 de abril el ministro de Fomento no se dirigió a él más que tres veces. Gómez luego engordó la crítica: le acusó de dejar que Esperanza Aguirre “capitalice” los gestos que el Gobierno central dirige a Madrid. Según el líder del PSM, Blanco tenía más “interés” en fotografiarse con “presidentes autonómicos” que en apoyar a sus compañeros en Madrid.

Por último, Gómez sugirió que le obstaculizaba el camino hacia su candidatura a las autonómicas de 2011: “Aunque [José Luis Rodríguez] Zapatero me llamara para ser vicepresidente, no aceptaría. Yo quiero ser candidato por Madrid”. Nadie en la ejecutiva rebatió la crítica, revelada ayer por El País. Ni siquiera las dos ministras presentes, Trinidad Jiménez y Beatriz Corredor, titulares de Sanidad y Vivienda.

Ferraz le "penalizará"

«Ha criticado a un peso pesado en el partido y en el Gobierno. Es una locura», afirma una dirigente federal

Que la tensión entre Gómez y Blanco en los últimos dos años se había acrecentado era un secreto a voces. ¿Por qué estalló el líder del PSM? “No es un órdago a Pepe. Tomás siempre ha sido correcto con él. Que se sepa esto ahora es perjudicial, es ruido. Pero mejor que salga ahora que en unos meses”, afirmó un miembro de la cúpula del partido en Madrid. Otro dirigente cercano a Gómez fue más rotundo: “Respondió a una convicción mayoritaria en el partido. Está harto. Lo que trasladó es que la mayoría del PSM le pide que sea autonómo de Ferraz y que dará la batalla por la candidatura como sea. Y si hace falta ir a primarias, irá. Saldrá reforzado”.

En Ferraz la irritación con Gómez era ostensible: “Es un pulso a Pepe [Blanco]. Ha pasado de la discrepancia interna a criticar a un peso pesado en el partido y en el Gobierno. Nunca debió hacerlo. Es una locura, algo muy grave, desproporcionado”, confesaba una dirigente, que reprocha al líder del PSM su “impaciencia”. La actitud puede costarle cara: “Ahora no pasará nada. Pero habrá penalización seguro en unas semanas. Un secretario general de una federación no puede estar por encima de una federación. Si la Moncloa estaba pensándose su candidatura, Tomás, al reventar este tema, verá ahora sus opciones se debilitan”. Esta responsable, al igual que otra colaboradora de Blanco, cree que hasta Pajín, su principal apoyo en Ferraz, "no está contenta” con esta salida de tono.

Los colaboradores de Gómez rebajaron la crispación, pero denunciaron que la filtración procedió del círculo de Blanco. Lo contrario recalcaban en el entorno del ministro: “Lo dijo ante 40 personas. Era obvio que iba a trascender”, aseguraba una responsable federal. “Ha sido Pepe –sostenía un cargo de confianza de Gómez–. Eso sí, Tomás podía imaginar que se iba a saber. No es tan ingenuo. Quizá no calculó la gran repercusión que ha tenido".

Cruce de declaraciones entre dirigentes del partido

Tomás Gómez rehusó hacer declaraciones públicas. José Blanco, por su parte, evitó responderle. Está para “temas importantes”, dijo. A partir de ahí, una cascada de reacciones. Maru Menéndez, la número tres del PSM, refrendó la tesis de su jefe. Los militantes del partido no sintieron el “calor” del ministro “en un momento puntual”, el mitin de Fuenlabrada. La secundó José Cepeda, firme apoyo de Gómez en la ejecutiva.

Varios alcaldes madrileños defendieron a Blanco. El de Leganés, Rafael Gómez Montoya, dijo no sentir “frialdad” en el número dos del PSOE. Y el de Collado Villalba, José Pablo González, conminó al secretario general del PSM a que “rectifique” y no genere un “enfrentamiento absurdo” con Ferraz. César Giner, portavoz de la plataforma disidente Socialistas por el Cambio, criticó el resbalón de Gómez y le pidió “generosidad”. Es decir, que ceda si la dirección federal no le quiere de candidato. 

En la cúpula federal, caló el mensaje de Pajín. José Antonio Alonso, portavoz del PSOE en el Congreso, vio "puramente anecdóticas" las palabras de Gómez. La ministra de Vivienda, Beatriz Corredor, declaró no sentir la "sensación" de que el secretario general de los socialistas madrileños desafiara a Blanco. En la polémica, hasta terció Esperanza Aguirre. Y respondió ácida: "Bastantes problemas tienen en el PSOE de Madrid para que vaya yo a hablar de cuestiones ajenas a mi partido".

Comunicado de 30 alcaldes en apoyo a Gómez

A las doce de la noche, se difundió un comunicado de respaldo a Gómez firmado por un total de 30 alcaldes socialistas madrileños. Suscriben la carta, entre otros, el regidor de Getafe y presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias, Pedro Castro; y los alcaldes de Alcorcón, Enrique Cascallana; Parla, José María Fraile (el sucesor de Gómez), o Pinto, Juan José Martín. Sin embargo, los primeros ediles de tres grandes municipios de la Comunidad se desmarcaron, mostrando así distancia con el líder del PSM y su respaldo a Blanco: Manuel Robles (Fuenlabrada), Rafael Gómez Montoya (Leganés) y José Pablo González (Collado Villalba). 

El PSM, con Gómez a la cabeza, "está trabajando en la dirección adecuada para lograr ese objetivo [ganar en 2011], propósito compartido también por la dirección federal del partido", reza el comunicado. Y añade: "El PSM está trabajando, al contrario que el PP de Madrid, para solucionar las verdaderas preocupaciones de los ciudadanos, que son el empleo, la educación, la sanidad o la dependencia. En definitiva, los esfuerzos del secretario general y de la dirección de Madrid se centran en lo fundamental: los ciudadanos y sus problemas".

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