Martes, 4 de Mayo de 2010

La especulación se ceba con los mercados españoles

Los inversores se guían por rumores infundados y la bolsa española cae un 5,4%

BELÉN CARREÑO ·04/05/2010 - 17:57h

El capitalismo de casino gobernó ayer de nuevo los mercados, con los especuladores apostando doble al rojo contra España. El Ibex 35, el principal índice bursátil español, perdió ayer un 5,41% de su valor en la segunda peor jornada del año. Aunque la plaza española fue la más perjudicada, ninguno de los parqués de los países desarrollados salió indemne de la quema y, de media, el mercado europeo cayó casi un 4%.

Dos infundados rumores iniciaron la riada de ventas sobre las acciones españolas. Uno de ellos apuntaba la posible bajada de ráting a Españapor parte de Moody's y Fitch (las dos agencias que conservan para España la máxima nota posible en solvencia) que las agencias desmintieron a lo largo del día. El otro señalaba la existencia de un hipotético plan de rescate a España por 280.000 millones de euros, que equivaldría a inyectar, nada menos, que un 28% del PIB.

Las bolsas de Atenas, Lisboa o Milán se hunden ante la ola de ventas

La desmesura de estas informaciones fue suficiente para prender la llama del pánico. "El Banco Central Europeo se puede permitir el lujo de rescatar a Grecia, pero si hablamos de España eso ya es otra cosa. El BCE no podría afrontar en solitario la operación", explica Alberto Castillo, analista de Capital Bolsa, informa Pilar Blázquez.

El mercado de renta fija fue el espejo donde mejor se reflejaron los miedos de los inversores ante esta inverosímil posibilidad. En España, la rentabilidad del bono a diez años subió hasta el 4,1%, cerca de sus máximos y la prima de riesgo, que mide la diferencia con el tipo de interés al que cotiza el bono alemán, superó los 125 puntos básicos, frente a los 99 de ayer. Estos niveles son similares a los que se registraron tras la caída del banco estadounidense Lehman Brothers. La diferencia se amplió también por el recorte en el interés que paga Alemania, hasta el 2,8%. Si el precio de la deuda española se mantiene a estos niveles, la búsqueda de financiación en los mercados en los próximos meses se encarecerá.

El encarecimiento de la deuda española es el principal temor en las lecturas que expertos y autoridades, incluido el Banco de España, hacen de las lecciones a aprender de Grecia. Aunque todos diferencian a los dos países, sus comparaciones inquietan a los mercados. Sin ir más lejos, David Taguas, presidente de la patronal de grandes constructoras, Seopan, y ex director de la Oficina Económica de Moncloa, dijo ayer que "España no tienen nada que ver con Grecia", pero advirtió que las cuentas públicas del primer trimestre "no parece que vayan en la línea que se necesita que vayan", informa Susana R. Arenes.

El castigo a la renta fija fue un espejo de las dudas de los inversores

Además, el fuego sobre España se avivó ayer con la posibilidad de que el plan de ayuda preparado para Grecia no sea suficiente para sanear la estructura del país. Como resultado, la Bolsa de Atenas volvió a ser la principal víctima de los ataques a la baja. El índice Ftse Ase 20 cayó un 7,35%, con los bancos helenos sepultados bajo una caída superior al 10% de sus cotizaciones.

En general, todo el sector financiero tiró a la baja en el Viejo Continente y Santander, el primer banco por capitalización bursátil de la zona del euro, fue el valor que más arrastró al sector al bajar un 7%. BBVA también cayó a plomo, con un recorte del 7,6%.

La furia vendedora alcanzó de lleno a las otras economías con altos déficit y a las que los inversores han puesto también en el disparadero de la incertidumbre, pese a que hasta ahora no han dado señales de debilidad. La bolsa italiana perdió un 4,7%; Lisboa, el 4,21% e Irlanda cedió un 3,55%. Otras capitales europeas, como París o Fráncfort, aguantaron mejor el chaparrón durante la mañana, pero la sombría apertura de Wall Street hundió también sus cotizaciones. Esta debilidad generalizada en Europa llevó al euro a caer en algunos momentos de la cota de 1,30 dólares, el mínimo desde finales de abril de 2009.