Martes, 4 de Mayo de 2010

Rajoy recurre a su discurso más duro antes de ir a la Moncloa

El presidente del Gobierno se muestra abierto a tratar otros asuntos económicos

MARÍA JESÚS GÜEMES ·04/05/2010 - 14:48h

El líder del PP, Mariano Rajoy, caldeó ayer el ambiente antes de la reunión con José Luis Rodríguez Zapatero. En un almuerzo con afiliados en Puertollano (Ciudad Real), el dirigente conservador quiso marcar distancias y anunció que iba con la intención de leerle la cartilla.

Rajoy quiere adoptar la pose de hombre de Estado para abordar el plan de rescate a Grecia y la situación de las cajas de ahorros. Pero, si tocan la crisis económica española, la brecha entre ambos dirigentes volverá a ser insalvable.

El líder del PP dice que lo de Grecia es "por políticas como las del presidente"

El jefe de la oposición avanzó ayer que tiene varias cosas que trasladar a Zapatero. La mayoría son reproches y un buen puñado de advertencias. Además, lleva dos mensajes bien anotados. Primero, que la situación económica de España "no se puede aguantar más". Y, segundo, que "se acabó el tiempo de perder el tiempo".

Asimismo, tiene previsto echarle en cara que "ha perdido dos años", "que las improvisaciones no sirven para nada", "que uno no se puede gastar lo que no tiene", que "se necesita un plan..." Para él es primordial que se recupere la confianza y la certidumbre y eso es algo que, a su juicio, el jefe del Ejecutivo socialista "es incapaz de transmitir". Rajoy hizo todo un repaso. "Le voy a decir que la sociedad española es mucho mejor que él", proclamó solemne ante su auditorio. Mientras, una señora chillaba con todas sus fuerzas: "¡Dile que se vaya!"

En cuanto a los dos temas específicos que se van a tratar, el presidente conservador quiso recordar que su formación votó en el Congreso "todo" lo que tuvo relación con la reestructuración del sistema financiero. Y que llevan "meses y meses" insistiendo en que es "necesaria".

El Ejecutivo espera que se comprometa con la ayuda y las cajas

Sobre el plan de ayuda a Grecia, Rajoy no quiso mostrar su apoyo de forma explícita. Aunque con la foto que tendrá lugar hoy y su gesto, al comparecer en la Moncloa en vez de en la sede del PP, como ha hecho durante toda esta legislatura en señal de protesta, se sobreentiende su respaldo a una aportación económica que viene dictada por la Unión Europea.

El caso griego fue aprovechado por Rajoy de otra manera. Le sirvió para dedicarle al presidente del Gobierno sus más serias advertencias. La comparación con España fue una constante en su discurso. "Le voy a decir a Zapatero que no somos Grecia pero también le voy a decir que allí están como están por llevar a cabo las políticas que ahora practica él", denunció.

Y otro aviso: Que "si Zapatero no decide, decidirán por él y las cosas serán más duras todavía. Como ha ocurrido en Grecia. Y yo no quiero que nadie decida por mi país. Quiero que lo hagan el Gobierno de España y las Cortes Generales". Rajoy le exigirá que cambie urgentemente de política económica porque está "poniendo en peligro el bienestar de los españoles".

Nada nuevo

 

En realidad, el presidente del PP reconoció que no va a aportar nada nuevo a Zapatero. Él "no improvisa". "Yo no saco un conejo de la chistera", explicó Rajoy antes de insistir en las cifras del paro. "Son inaceptables, lamentables y bochornosas", apuntó. Para él es un dato "muy malo": "Es la desazón, desconfianza e incertidumbre que la gestión del Gobierno, en otro mundo, ha provocado en la sociedad". Y mantuvo que el Ejecutivo ha "liquidado la alegría de la economía, nos ha desacreditado fuera y ha acabado con el crédito".

Y con esta actitud, tan "responsable" según los suyos, Rajoy verá a Zapatero. Eso y su "lealtad" fue lo que destacó de él la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, quien acusó al Gobierno de enviar a sus vicepresidentes, Manuel Chaves y María Teresa Fernández de la Vega, para "insultarles" y contaminar las horas previas a la cita. "No saben estar a la altura de las circunstancias", sentenció. Cree que, como Zapatero "no tiene ninguna credibilidad", requiere "el apoyo de Rajoy".

Arrancarle un compromiso

Zapatero le aguarda y espera arrancarle algún compromiso. Quiere que se comprometa fundamentalmente con la ayuda a Grecia y confía en que con su respaldo se pueda "agilizar la reestructuración" de las cajas de ahorros para que sea definitiva. Además, aseguró que en ese punto coinciden ambas formaciones. Para él, este aspecto es "clave para la estabilidad, la seguridad y la confianza". El líder de los socialistas avanzó ayer desde Bruselas que ofrecerá a Rajoy "amplia información" sobre la situación económica del país y que está dispuesto a tratar otros asuntos de contenido económico.

El presidente del Gobierno también dio respuesta a algunas declaraciones del líder de la oposición y en concreto a una en la que le indicaba que en economía hiciera "justo lo contrario de lo que está haciendo". Eso es "perfectamente mejorable y se pueden encontrar ideas más brillantes e imaginativas", ironizó Zapatero, informa Daniel Basteiro.

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