Martes, 4 de Mayo de 2010

El partido del 'Respeto' mina el laborismo en el este de Londres

Los 'tories' pueden arrebatar un escaño a los laboristas en uno de sus feudos

DANIEL DEL PINO ·04/05/2010 - 08:00h

George Galloway (en el centro) habla con votantes en el este de Londres. - D. DEL PINO

Una mirada rápida al mapa electoral británico en el este de Londres sirve para comprobar que se trata de uno de los feudos laboristas por excelencia. Pero entre todos los puntos rojos que señalan las circunscripciones dominadas por el partido de Gordon Brown, hay uno que tiene muchas posibilidades de volverse azul conservador el próximo jueves.

Se trata de Poplar and Limehouse, un ejemplo de los muchos problemas que tienen los laboristas en estas elecciones. Después de 13 años dominando la política de esta circunscripción marginal (un puñado de votos puede cambiar el signo político) en el East End londinense, los laboristas están a punto de ceder el poder a los conservadores. Al igual que a escala nacional, la aparición de un nuevo partido está dividiendo a sus votantes, aunque aquí los liberal demócratas de Nick Clegg tienen poco que hacer. El tercero en discordia es Respect, el partido de George Galloway, uno de los protagonistas más extravagantes de la política británica.

«Va por el voto musulmán y nos puede hacer mucho daño»

Este ex diputado laborista, despedido del partido por criticar la guerra en Irak, ya ganó en 2005 un puesto en el Parlamento por la circunscripción de Bethnal Green and Bow. Ahora quiere hacer lo propio con Poplar. Cada mañana desde que empezó la campaña, Galloway conduce su Lexus negro hasta Brick Lane. Una vez allí, se pone sus Ray-Ban, enciende un Montecristo del número 2 y se sube al vehículo oficial del partido, el battle bus. De fondo, como no podía ser de otra manera, suena Respect, de Aretha Franklin.

"¡Respeto, por eso luchamos, por toda la gente sea cual sea su color de piel, su religión o su origen!", grita sin parar Galloway desde el segundo piso de su autobús descapotable al pasar por la mezquita de Whitechapel. La consigna no es hueca. Este escocés llegó al Parlamento apoyado por la gran comunidad musulmana bengalí de Bethnal Green. En Poplar, el 35% de sus 95.000 habitantes no nació en Reino Unido, y el 33% son musulmanes.

El mensaje de Respect va para ellos y para muchos otros. Después de 13 años de laborismo, las diferencias sociales han crecido hasta el punto de convertir a esta zona de Londres en la tercera más empobrecida del país. Al sur de la circunscripción se encuentra Canary Wharf, el segundo centro financiero de la capital, lo que hace aún más visible la línea que separa a ricos y pobres.

El distrito es la tercera zona más empobrecida de Reino Unido

Una situación irónica

Entre los menos favorecidos está Elisabeth, una mujer de cuarenta años que lleva tres en el paro y vive en una vivienda estatal en Wapping. Galloway escucha su historia, le da su número de teléfono y le pide que le llame después de las elecciones. El líder de Respect hace lo mismo con un jubilado de origen bengalí: "No podemos hacer nada para solucionarle las goteras, pero llámeme a partir del viernes".

La situación no deja de ser irónica. La población inmigrante de la que ahora reniegan los laboristas puede irse con Galloway. Mientras, esos votos dejarán en bandeja un puesto en el Parlamento a Tim Archer, candidato conservador y ex empleado de banca en Canary Wharf, que se erige en exponente de la igualdad y la reducción de la pobreza. "No conozco a un sólo votante conservador que vaya a cambiar su voto por Respect, pero sí conozco a muchos laboristas que lo harán", dijo a Público por teléfono.

Jim Fitzpatrick, el candidato laborista, lleva tiempo minimizando el impacto de Galloway en su electorado, pero ayer, en otra conversación con Público, sembró las dudas: "Va a por el voto musulmán y eso nos puede hacer mucho daño y dar la victoria a Archer".

El conservador está a punto de derribar una gran barrera para su partido, la de conseguir un sitio en el Parlamento por este oasis de desequilibrio en el lejano este. Sin embargo, Galloway cree que puede ganar. "Ya gané [a los laboristas] una vez y lo voy a volver a hacer esta. Ellos van a quedar terceros", dice sin reparos.