Lunes, 3 de Mayo de 2010

Un virus común causa muerte precoz en adultas mayores

Reuters ·03/05/2010 - 18:04h

Por Amy Norton

Las adultas mayores con altos niveles de anticuerpos a una infección viral común serían más vulnerables a la fragilidad y morirían antes que otras mujeres de su edad, según un nuevo estudio.

El citomegalovirus, o CMV, infecta a la mayoría de las personas en algún momento de la vida. En Estados Unidos, afecta a hasta el 80 por ciento de la población de 40 años.

En las personas sanas, la infección no produce síntomas, sólo es peligrosa en los recién nacidos infectados durante el embarazo y en los inmunocomprometidos, como las personas que tienen el virus del sida.

Pero una vez que el CMV ingresa al organismo, se queda ahí de por vida. Eso pone en duda si, a medida que pasan los años, el virus afecta la salud.

"Actualmente, nuestro conocimiento es limitado", dijo el doctor George C. Wang, instructor de medicina de la Johns Hopkins University, en Baltimore, y autor principal del estudio.

El equipo de Wang halló que, entre 635 mujeres de entre 70 y 80 años, aquellas con niveles más altos de anticuerpos del CMV eran más propensas a volverse frágiles o morir en los siguientes años que aquellas mujeres con resultados negativos en el análisis de anticuerpos.

Eso apunta a una relación entre el CMV y la fragilidad y la mortalidad, pero no prueba una asociación causa-efecto. Sin embargo, ambos factores respaldan la influencia directa del CMV, dijo Wang a Reuters Health.

Por un lado, el equipo analizó los niveles de anticuerpos del CMV de las participantes y las controló en el tiempo para comprobar cuáles se volvían más frágiles o morían, de modo que el aumento de los anticuerpos precedieron a los resultados.

Por otro lado, el equipo halló una relación "dosis-respuesta" entre el nivel de los anticuerpos y la fragilidad y la mortalidad.

Según Wang, el nivel de anticuerpos indicaría que el CMV dormido se "reactivó" varias veces. También podría significar que una persona tuvo el virus durante más tiempo o sufrió más de una infección por distintas cepas.

En el estudio, 543 mujeres (el 8 por ciento) tenían anticuerpos del CMV. Al dividir a ese grupo en cuatro según los distintos niveles, el equipo detectó que aquellas con la mayor cantidad eran dos veces más propensas que sus pares sin anticuerpos a volverse frágiles en los tres años siguientes.

Un 3 por ciento de estas mujeres desarrollaron fragilidad cada año, a diferencia del 9 por ciento del grupo con los niveles más altos de anticuerpos.

Al considerar otras variables, como la edad, la etnia y los diagnósticos de enfermedad cardiaca o diabetes, los altos niveles de anticuerpos se mantuvieron asociados con un mayor riesgo de fragilidad.

Además, este grupo tuvo el triple de riesgo de morir en los siguientes cinco años. Durante el estudio murieron 91 mujeres: la mortalidad anual fue del 1,4 por ciento en el grupo sin anticuerpos y del 5,3 por ciento en el grupo con el nivel más alto.

En teoría, una mayor cantidad de reactivaciones del CMV o una exposición más prolongada a la infección podrían causar más inflamación corporal. Eso favorecería una gran cantidad de enfermedades, como las cardiovasculares, que incluyen la hinchazón de los vasos.

Según el equipo, se necesitan más estudios para comprender cómo la infección persistente por CMV puede afectar la salud de las personas con el sistema inmunológico sano.

FUENTE: American Journal of Epidemiology, online 16 de abril del 2010.