Lunes, 3 de Mayo de 2010

Ordóñez insta a "extraer lecciones" de la crisis griega

El gobernador del Banco de España urge al Ejecutivo a adoptar reformas. Salgado dice que el rescate tendrá "efectos positivos"

P. BLÁZQUEZ / A. M. VÉLEZ ·03/05/2010 - 15:13h

El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, instó ayer al Gobierno a "extraer lecciones" de la crisis griega y a "aplicar cuanto antes las reformas que necesita la economía" para que la experiencia no se repita en España. En un acto en el Banco de España, el gobernador dejó claro que la situación griega es muy diferente a la de España, sobre todo, por la seriedad de los datos estadísticos españoles (el anterior Gobierno heleno falseó los suyos). Entre las reformas pendientes, incidió especialmente en la necesidad de abordar la consolidación fiscal y eliminar obstáculos en el mercado laboral. "Las medidas deben ser contundentes y suficientes como para acercarnos a las condiciones laborales de otros países, si no, no habrán servido para nada", insistió.

Plan ambicioso

La vicepresidenta económica cree que el pacto abaratará la deuda española

Respecto la situación griega, Ordóñez elogió el drástico recorte de gasto (de 30.000 millones de euros en tres años) planteado por el Gobierno de Yorgos Papandreu, que la prensa griega calificaba ayer de "violenta modernización" del país y que, según los miembros del G-20 y el G-8, "merece el apoyo de la comunidad internacional". Para Ordóñez, el plan "es realmente ambicioso y correcto. Debe servir para tranquilizar a los mercados, aunque tal vez necesiten unos días para volver a la calma".

La vicepresidenta segunda del Gobierno, Elena Salgado, consideró por su parte que el rescate acordado el pasado fin de semana, de 110.000 millones de los que los países del euro aportarán 80.000 millones y el Fondo Monetario Internacional, los restantes 30.000 millones tendrá "efectos positivos" sobre España porque dará estabilidad a la zona del euro. Eso, argumentó, abaratará los intereses que España pague por el dinero que pida prestado en los mercados para financiar su déficit y su deuda.

En declaraciones a RNE, la ministra recordó que la aportación española (de 9.792 millones en tres años, con un desembolso de 3.672 millones este ejercicio) es factible porque España tiene un nivel de endeudamiento "bastante más bajo" que otros países. E insistió en que la ayuda a Atenas, al ser un préstamo, no requiere hacer uso del gasto público ni contribuirá al déficit español. "No va a costar dinero porque Grecia lo va a devolver en el plazo previsto", subrayó.

Blanco considera que negarse a ayudar a Atenas sería "suicida"

El ministro de Fomento, José Blanco, también defendió el rescate. En su blog personal, escribió que "negar o regatear la ayuda" es "irresponsable, por no decir suicida". "Otra cosa es que tras hacer lo que hay que hacer nos ocupemos en serio, de una vez por todas, de ese pequeño o gran ejército de hackers financieros que permanecen en el anonimato haciéndose llamar a sí mismos los mercados", añadió.

Por su parte, Ricardo Espírito Santo, presidente del primer banco privado portugués, Banco Espírito Santo, descartó que los especuladores vayan a cebarse con su país ahora que la UE ha salvado a Grecia. A su juicio, no hay ninguna razón para atacar a Portugal porque no tiene nada que ver con Grecia. Sí lamentó, en todo caso, la tardanza "inusitada" de la UE en reaccionar, informa V. Zafra.

El secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, limitó las posibilidades de que España se vea afectada por lo ocurrido en Grecia a "las consecuencias a muy corto plazo" en los indicadores de riesgo. Sí admitió que una subida de tipos de interés "puede afectar a la renta disponible de las familias" y subrayó que España debe "asegurarse de que tiene credibilidad en los mercados". Respecto a las reticencias de Alemania a apoyar a Grecia, Campa se limitó a decir que Berlín "necesitaba su tiempo", informa A. Tudela.

El mercado duda de que el balón de oxígeno solucione la crisis de deuda

El ex presidente del Gobierno José María Aznar pidió, por su parte, "un cambio muy serio" al Gobierno para evitar una "situación límite" como la griega, si bien subrayó que la credibilidad de la economía española es mayor. En declaraciones a Bloomberg, arremetió contra la modificación [en 2005] de las reglas del Pacto europeo de Estabilidad y Crecimiento, que tildó de "catástrofe muy grave" porque dio lugar a la "irresponsabilidad fiscal" en muchos países, como Grecia.

Los mercados reaccionaron con cautela al rescate. Los inversores dudan de que la multimillonaria ayuda baste para solucionar la creciente crisis de deuda en la zona del euro, como refleja la caída de ayer (0,79%) en la cotización de la divisa europea frente a la estadounidense, hasta 1,319 dólares. Fruto de ese recelo, el seguro de impago contra la deuda griega (conocido como CDS) subió un 7,1%, hasta 718,52 puntos básicos. Pese al repunte, está lejos del máximo histórico de hace una semana (824 puntos). Los CDS españoles se abarataron un 1,56%, hasta 166,9 puntos, y los portugueses, un 3,19%, hasta 289,6 puntos. En el mercado de deuda, el diferencial del bono español a diez años con el alemán (que mide la percepción de riesgo de los inversores) llegó a cotizar a menos de 100 puntos básicos, frente a los 104 puntos de la apertura.

Bolsas

Las bolsas europeas abrieron en pérdidas y sólo corrigieron esa tendencia tras la apertura alcista del mercado en Estados Unidos. Al cierre de la sesión, y con Londres cerrado por festivo, todas las grandes plazas del continente acabaron en positivo, salvo el Ibex español, que bajó un 0,66%. Fráncfort subió el 0,51%; Milán, el 0,31%; París, el 0,3%, y el Euro Stoxx 50, el 0,04%.