Lunes, 3 de Mayo de 2010

La enésima batalla del videojuego violento

Suiza debate si anular la venta de títulos para adultos. La decisión crearía un mercado paralelo, según las compañías

BLANCA SALVATIERRA ·03/05/2010 - 08:20h

JUPITER - Varios países barajan prohibir la venta de videojuegos violentos a menores.

Videojuegos como Gears of War, Grand Theft Auto o Resident Evil tienen en común que son títulos de acción superventas y que, en España, su adquisición no está recomendada para menores de 18 años. Suiza quiere ir un paso más allá de la política de recomendaciones que en España aplican las propias compañías y considera establecer por ley qué tipo de juegos puedan distribuirse.

El Gobierno suizo está barajando varias propuestas para el desarrollo de la nueva legislación: prohibir la importación y venta de títulos con contenido violento y vetar la compra de esos juegos a los menores. La primera proposición especifica que los videojuegos prohibidos serían aquellos que incluyan "crueles actos de violencia contra seres humanos o criaturas de aspecto similar", aunque desde algunos partidos se han apresurado a matizar que esta decisión se tomaría sólo en casos puntuales.

Venezuela ha censurado los juegos bélicos, pero se venden en la calle

"Las prohibiciones incentivan el consumo con mayor virulencia que cuando los juegos se venden de forma organizada", explica Carlos Iglesias, secretario general de Adese, asociación que representa a las compañías que comercializan el 90% de los títulos en el mercado español. "Se corre el riesgo de crear un mercado paralelo en la Red", añade. Venezuela prohíbe la comercialización de videojuegos bélicos desde principios de marzo. Las tiendas oficiales los han retirado de sus escaparates, pero los comerciantes aluden a que se siguen vendiendo en la calle.

Violencia virtual y real

En EEUU, el Estado de California aprobó en 2005 una ley que prohíbe la venta y alquiler de videojuegos violentos a menores. La norma no ha llegado a entrar en vigor por los recursos presentados y, de hecho, será el Tribunal Supremo el encargado de decidir a partir de octubre si esta ley es constitucional después de que un tribunal californiano considerase que atentaba contra la libertad de expresión. Las autoridades estatales han presentado diferentes estudios que sugieren una relación entre videojuegos violentos y comportamientos antisociales, aunque por el momento los tribunales no consideran probada la relación entre la violencia virtual y la real en individuos sanos.

En California quieren prohibir la venta de títulos violentos a menores

La revista International Journal of Liability and Scientific Enquiry publicó en 2008 un recopilatorio de los informes más relevantes sobre este tema. La conexión entre jugar a videojuegos de contenido violento y la activación de las regiones del cerebro asociadas con la violencia es un hecho probado, aunque ello no implica, según estas investigaciones, un vínculo directo una vez que el juego se abandona.

Si Suiza se inclina por prohibir la distribución y venta de algunos juegos concretos en función de cómo retratan la violencia, seguiría pasos como los dados en Alemania en 2006 con el veto al título Gears of War. La prohibición alemana se extendió a Reino Unido, Italia e Irlanda en el caso de Manhunt 2.

España es uno de los 29 países europeos en los que la venta de videojuegos se regula mediante un sistema de catalogación por edades que impulsó la propia industria (Pegi). Se trata de un sistema de orientación, que no obliga a los vendedores a requerir la documentación del comprador. El código Pegi es otro de los puntos del debate en Suiza. Los impulsores de la nueva regulación lo consideran insuficiente, y abogan por la creación de una agencia que determine qué juegos deberían estar sometidos a restricción. Iglesias explica que, si bien el código Pegi nació como iniciativa de la industria a instancias de la UE, actualmente es un organismo independiente el encargado de asignar la edad recomendada, que varía en función de los países. El informe realizado el año pasado por el Comité del Parlamento Europeo sobre protección del mercado y el consumo evitaba mencionar una legislación europea en la que se prohibiesen ciertos juegos. A cambio, animaba a los estados a fortalecer el código Pegi.

Desde su puesta en marcha en España en marzo de 2003, sólo el 5% de los videojuegos se han clasificado para mayores de 18 años. "Es muy lícito intentar que los menores no compren estos títulos, pero la solución no pasa por la prohibición. En España trabajamos para que las tiendas se comprometan a no vender juegos para mayores de edad a los niños", explica Iglesias. A día de hoy, no obstante, ese acuerdo global no existe, y se apunta a la responsabilidad paterna como el último filtro en la compra de videojuegos. Cadenas de venta especializas como Game cuentan con una normativa interna que especifica seguir el código Pegi de los títulos a la hora de realizar una venta. "No es cuestión de pedir el DNI, pero sí de prestar atención al cliente y, si llega el caso, negar la venta. La tienda es la primera interesada en dar una buena imagen", puntualizan fuentes relacionadas con Game.

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