Domingo, 2 de Mayo de 2010

Los hispanos de EEUU repudian una ley "racista" de Arizona

Reuters ·02/05/2010 - 13:27h

Molestos por la severa legislación contra los inmigración ilegal en Arizona, manifestantes hispanos tomaron las calles el sábado para denunciar la nueva ley y exhortar a Washington a actuar con urgencia sobre la reforma inmigratoria en las protestas del 1 de mayo en Estados Unidos.

En un mar de banderas estadounidenses y carteles pintados "Todos Somos Arizona" y "No al Apartheid de Arizona", decenas de miles de manifestantes, vestidos de blanco, se congregaron en el centro de Los Ángeles, donde la policía esperaba "una multitud muy grande".

Más de 70 manifestaciones en ciudades estadounidenses fueron convocadas por activistas de derechos inmigratorios. Entre las ciudades escogidas estuvo la capital de Arizona, Phoenix, donde la gobernadora promulgó la ley de inmigración más dura de la nación, ocho días atrás.

Los activistas quieren una revocación de la ley que busca sacar a los inmigrantes ilegales del estado en la frontera de Estados Unidos y México. También presionan al presidente estadounidense, Barack Obama, para que cumpla su promesa electoral de reformar las leyes de inmigración.

Se estima que unos 10,8 millones de inmigrantes viven actualmente en Estados Unidos.

"Lo que está pasando en Arizona está haciendo salir a la comunidad a la calle", dijo el activista Omar Gómez en Los Ángeles.

La ley de Arizona requiere que la policía local y estatal determine el estado inmigratorio de las personas si es que tienen "sospechas razonables" de que se encuentran en el país de forma ilegal.

Sus partidarios dicen que es necesario para reducir el crimen en el estado desértico, que alberga a unos 460.000 inmigrantes ilegales y es un importante corredor para los contrabandistas de drogas y personas desde México.

Los críticos dicen que la ley es inconstitucional y abre la puerta a la discriminación étnica.

Sondeos muestran que la legislación tiene el apoyo de al menos dos tercios de los votantes de Arizona y de una mayoría a nivel nacional. La ley ha provocado impugnaciones legales y llevó el tema inmigratorio al frente de la política estadounidense, a meses de las elecciones parlamentarias.

"SOBRE EL COLOR DE PIEL"

""La ley es racista, es sobre el color de piel de las personas (...) debemos detenerla por el bien de todos", dijo Juan Rodriguez, un mexicano de 24 años que trabaja en un restaurante y estaba entre las 300 personas reunidas en el centro de Phoenix.

Las estrellas de la música Gloria y Emilio Estefan ayudaron a liderar la marcha en Los Ángeles y esperaban que la manifestación enviara un fuerte mensaje a Arizona y Washington.

"Todo estadounidense tiene el derecho de proteger el lugar donde vive", dijo Gloria Estefan, una cubana-estadounidense.

"Pero eso no les da una razón para aprobar una ley que podría crear racismo y discriminación contra hispanos que contribuyen un montón a este país", agregó.

En Washington, el representante demócrata Luis Gutiérrez del estado de Obama, Illinois, fue arrestado junto a otras 34 personas después de que se sentaran de brazos cruzados frente a la reja de la Casa Blanca cantando el lema de la campaña de Obama en español, "Sí podemos".

Los organizadores esperaban que la convocatoria a las manifestaciones fueran las más altas desde el 2006 y 2007, cuando cientos de miles de manifestantes de derechos inmigratorios marcharon en ciudades estadounidenses.

La ley de Arizona renovó la presión al Gobierno federal para arreglar el sistema inmigratorio del país y revivió los esfuerzos de los demócratas por poner en ejercicio la reforma inmigratoria.

En el 2007, los republicanos desecharon un extenso proyecto de ley para reformar las leyes de inmigración, que habría endurecido la seguridad fronteriza y garantizaba un camino a la ciudadanía para los indocumentados.

Un marco de trabajo establecido por el líder de la mayoría del Senado, Harry Reid, fue apoyado con prontitud por Obama el jueves, pese a no tener respaldo republicano, y los analistas ven pocas posibilidades para su aprobación este año.