Sábado, 1 de Mayo de 2010

Dos empresarios más detenidos por el fraude de Fincas Corral

La estafa inmobiliaria asciende a 25 millones de euros y podría afectar a 500 personas

EUROPA PRESS ·01/05/2010 - 13:08h

Los Mossos d'Esquadra han detenido a tres empresarios catalanes y buscan a otros dos presuntamente relacionados con el fraude que el dueño de Fincas Corral, Josep Xicola, orquestó y que se estima que puede superar los 25 millones de euros en deudas.

Los investigadores optaron por detenerle este viernes, junto a sus colaboradores, para evitar un perjuicio mayor de la trama, ya que el empresario tenía planificado comprar una empresa del sector turístico de Madrid.

Xicola planeaba comprar una empresa del sector turístico en Madrid

Según informó la policía catalana, a través de la denominada operación Onix, se han detenido, además de Xicola, a dos empresarios más, Rafael Alfredo B.P., de 36 años y residente en Sabadell, y a Francisca Maria F. A, de 40 años y de l'Hospitalet de Llobregat, a los que también imputa los delitos de estafa continuada, insolvencias punibles y asociación ilicita.

Además, los Mossos buscan a dos implicados más en la presunta trama delictiva -Joan B.J. de 30 años y de Sabadell y Mayra D.C. de 26 años y residente en Esplugues- al no presentarse en comisaría al ser citados. Asimismo, no descartan practicar más detenciones y que puedan aparecer más perjudicados por la trama, que calcula que habría afectado ya a más de 500 personas.

Compañías en quiebra

Los hechos se remontan a principios de 2008, cuando el empresario Josep Xicola, adquirió Fincas Corral a su anterior propeitario, Calixto Corral, por el precio simbólico de 1 euro. Xicola anunció entonces un sorprendente plan de viabilidad que suponía inversiones millonarias y la expansión de la franquicia a Suramérica. Pero, en realidad, acabó entrando en una profunda crisis económica que actualmente acumula hasta 200 pleitos por impagos y embargos.

Posteriormente, Xicola, junto a su equipo de colaboradores se habría dedicado de manera sistemática a la búsqueda y compra de infinidad de sociedades con problemas económicos, muchas veces como administrador de Fincas Corral. Estas operaciones se efectuaban siempre a cambio de una comisión cercana al 3% de la deuda que arrastraba la sociedad mercantil.

De esta forma, nada más comprar una nueva sociedad, la abandonaba completamente, dejaba de pagar a los acreedores, las nóminas de los trabajadores, no liberaba a los vendedores de avales ni hacía frente al pago de los préstamos o las hipotecas que tenía la empresa. Vaciaba las cuentas corrientes de la sociedad y utilizaba sus activos en beneficio personal, es decir, para comprar vehículos de alta gama o tarjetas bancarias corporativas.