Sábado, 1 de Mayo de 2010

Cándido Méndez: "El error de Zapatero es su resignación ante el déficit fijado por la UE"

El líder de UGT alerta del peligro de que se tome Grecia como coartada para hacer una"cirugía de hierro" en este país

B. CARREÑO / A. ESTRADA ·01/05/2010 - 08:00h

B. CARREÑO / A. ESTRADA -

Cándido Méndez (Badajoz, 1952) es el interlocutor social de más antigüedad, por lo que dice estar "curado de espantos". En aras de transmitir "confianza" a la sociedad española está dispuesto a hacer "aproximaciones" a la patronal, pero advierte de que se acerca una "ofensiva" dura contra los trabajadores, amparada por la alarma extendida desde Grecia.

En este Primero de Mayo, la pregunta es obligada. ¿Peligran los derechos de los trabajadores?

Hay quienes piensan que la variable de ajuste tiene que ser los derechos de los trabajadores, por lo que hay que tener una posición muy firme. Las discusiones sobre Grecia se van a utilizar como una coartada para hacer una cirugía de hierro en este país. Como si esa fuera una solución, cuando sólo va a crear más problemas, agravará la crispación social y retrasará la recuperación.

¿Se ha repuesto UGT de que un Gobierno socialista quiera alargar la edad del retiro?

"El modelo productivo está enfermo y por eso también lo está el mercado laboral"

Estamos curados de espanto. Anímicamente, estamos a resguardo de cualquier tipo de alteración de carácter emocional. Otra cosa es que no entendamos lo que ha hecho el Gobierno. Lo que se ha pretendido es contentar a los mercados, enviando un mensaje poco afortunado.

¿Puede pasar lo mismo con la reforma laboral?

Hay que tener mucha fuerza moral, porque se oye un tamtan y viene una ofensiva, no pretendo exagerar. En estos momentos, hay un desorden en la UE porque está sucumbiendo al modelo alemán, que no es precisamente el de la reducción de jornada, sino el de la necesidad electoral de la canciller de enviar un mensaje a sus ciudadanos. El plazo de tres años para alcanzar la cifra de déficit del 3% se va a volver contra Alemania y el resto de Europa. Alemania es la primera potencia exportadora, pero la UE es uno de sus principales clientes, así que esa decisión perjudicará su propia economía Se ha optado por la peor decisión. La presidencia española ha sido un problema porque el Gobierno se ha encontrado en la disyuntiva de tener que dar ejemplo con las directrices de la Comisión. Cuando eso no era lo mejor para España.

¿Se han tomado entonces decisiones equivocadas?

Diría que en el ámbito de la política nacional este ha sido uno de los gobiernos que más decisiones ha tomado en la dirección correcta para luchar contra la crisis. Pero esta crisis no se puede combatir a nivel nacional. Haberse resignado de manera acrítica a que el déficit de España se puede reducir al 3% en 2013 es un error. Yo creo que el Gobierno de Zapatero está intentando buscar los intereses generales de nuestro país. Pero, a veces, mirando los intereses generales de forma honesta se pueden cometer errores. Para mí la alternativa pasa por reforzar la unidad política, económica y social de la UE. El otro día Almunia dijo, con una naturalidad tremenda, que habría que pensar en dar ayudas a las aerolíneas por la nube volcánica. ¿Por qué Bruselas no reconoce con la misma naturalidad que la gente no ha tenido nada que ver con la crisis y no tiene por qué pagar las consecuencias?

"La reforma laboral no genera empleo, pero merece la pena llegar a un pacto"

¿Por dónde llegará la ofensiva?

Por ejemplo, el gobernador del Banco de España habla de la urgencia por reformar el mercado laboral, cuando la urgencia es reformar el sistema financiero. El tamtan lo tocan los que son incapaces de afrontar sus propias responsabilidades. Incluso aquellos que no tienen ninguna representatividad, como el Círculo de no sé qué. La cirugía de hierro que va a venir será por la reforma laboral que piden algunos.

¿Cuál es la parte mala de la reforma laboral?

Es un compendio de todo. Primero es un error de enfoque garrafal pensar que este es el trozo de carne que hay que lanzar a los mercados. El modelo productivo español está enfermo y, en consecuencia, el mercado laboral también. Aquí, en España, hubo un Gobierno en 2001 que intentó combatir la crisis económica imponiendo el despido exprés, que es lo que hace que en 2009 de 1,1 millones de despidos 900.000 fueran por ese método. Y también la especulación inmobiliaria. De aquellos polvos, estos lodos.

¿La propuesta de subvencionar el coste del despido no es asumir que tiene un efecto en la creación de empleo?

Es una reflexión interesante para situar en sus términos justos. Si en España fuera por reformas laborales, que hemos tenido medio centenar, nos saldría empleo por las orejas. El despido en España es fácil, ultrasónico y barato. El Diálogo Social puede buscar fórmulas alternativas para la conversión del contrato, para la reducción de la jornada, fórmulas para estimular el empleo de los jóvenes y de los parados de larga duración, y aporta otro elemento que es intangible: la confianza. Ahí es donde creo que merece la pena que patronal y sindicatos se pongan de acuerdo. Merece la pena hacer un esfuerzo de aproximación con la patronal.

Entonces, ¿subvencionar el despido es positivo o no?

Es una fórmula de aproximación con los empresarios. Para lograr la confianza.

¿Pese a que no funcione?

De esa afirmación nadie me va a apear. La reforma laboral no genera empleo. El Diálogo Social puede aportar valor añadido por el elemento de la confianza, pero no es la solución al problema. Si buscamos una fórmula por la cual las empresas se estimulan y los trabajadores no pierden derechos y nos ayuda a encontrar un punto de encuentro, estamos dispuestos. Puede ser una pasarela para discutir los modelos de contratación más adelante.

¿Y la generalización del contrato de 33 días?

En ningún caso. Es un contrato de fomento para colectivos en desventaja, es esencial que se mantenga así. El Gobierno quiere esbozar el modelo austriaco en sus documentos, con buena voluntad pero enorme ambigüedad, porque no precisa la propuesta. Y a eso se superponen las declaraciones de los distintos miembros del Ejecutivo.

¿Por qué no ha habido pacto hasta ahora?

Desde julio del año pasado UGT está en disposición de firmar, y también CCOO y el Gobierno. El momento actual es de recomposición de la posición patronal, con avances positivos como el pacto en la negociación colectiva. Lo que tiene que quedar claro es que no tiene nada que ver el aumento del paro con el retraso en la reforma laboral.

¿El proceso tendrá resultados?

Creo que debe tenerlos.

¿Pero los tendrá?

Estamos poniendo toda la carne en el asador para que los tenga.

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