Domingo, 30 de Septiembre de 2007

Un verano frío para la economía

Las lluvias estivales se han llevado los beneficios previstos para muchos sectores de la actividad.

Belén Carreño ·30/09/2007 - 11:50h

“Haz las maletas, que dejamos el hotel. Para aguantar esta lluvia nos volvemos a casa”. Ha sido una de las frases más repetidas en el seno de las familias españolas durante el verano. Y no es una impresión subjetiva. Lo corroboran los datos. La última encuesta de ocupación hotelera refleja una caída de la estancia media del 2,2% en agosto (de media, el viajero se quedó 3,8 días en el hotel). Además, por primera vez desde 2004, se registró una caída en el grado de ocupación (porcentaje de plazas cubiertas sobre el total afectado) del 0,2%.

La información sobre precipitaciones revela la correlación entre lluvia y ocupación hotelera. En el País Vasco, por ejemplo, ésta cayó un 12,51% en agosto.

Fuentes del sector hotelero coinciden en que la lluvia ha volatilizado las previsiones de crecimiento del 5% para el verano de 2007. Como nunca llueve igual en todas partes, el impacto varía. Algunas comunidades, como Cantabria o La Rioja, resultan especialmente perjudicadas, pues recibieron alrededor de un 10% menos de viajeros que en 2006.

los que se quedaron en casa

Desde la Federación Española de Hoteleros (FEH) reconocen que habían empezado la temporada con unas previsiones “muy optimistas y el verano ha perdido el brillo que se esperaba”. El lustre se lo ha llevado un tipo muy determinado de turista que Jesús Martínez, presidente de la Federación de Española de Agencias de Viajes, FEAAV, cataloga así: los playeros, los tardones de última hora, los que viven en zonas donde tradicionalmente hace mucho calor y los extranjeros en cuyos países de origen ha hecho un buen tiempo excepcional.

Peor aún lo han tenido los campings, el negocio más expuesto al clima. “La temporada ha sido muy baja, sobre todo en zonas como la Costa Brava o la cornisa cantábrica”, apuntan desde la patronal.

En julio, las pernoctaciones en cámpings en Cantabria, Asturias y Galicia cayeron alrededor del 12% y en agosto, La Rioja perdió un 41% de viajeros respecto a 2006. En total, las pernoctaciones en campings y alojamientos rurales cayeron un 2,6% en agosto en toda España, un descenso que se acusa también en la estancia de no residentes. “La caída en la llegada de extranjeros, nuestros clientes estrella, es una de las principales razones para la mala temporada”, apuntan en la Federación. También se apunta al ahorro de las familias españolas como causa del bajo nivel de actividad veraniega. “También ha influido, pero el mal tiempo desincentiva al consumo”, dicen desde la patronal.

Similares argumentos utiliza el secretario general de la Confederación Española de Comercios (Confespa), Miguel Ángel Fraile, aunque reconoce que, si la lluvia es intermitente, se compensa. “Cuando hace malo y la gente no puede ir a la playa van de tiendas”, señala. Las cifras le dan la razón. Las ventas de los minoristas en agosto crecieron un 4,3%. La comunidad autónoma que más repuntó fue La Rioja, con un 7,6% más que en 2006.

Negocios afectados 

  1. Malas perspectivas para la vendimia de este año: El exceso de lluvia ha retrasado la recogida, lo que supondrá una caída del 8% en la cosecha, hasta 39,5 millones de hectólitros, según la Confederación de Cooperativas Agrarias de España (CCAE).
  2. Las ventas de helados caen entre un 10% y un 20%: El sector ha dejado de ingresar unos 20 millones respecto a 2006, según la patronal heladera.
  3. Se enfría la venta de acondicionadores de aire: Sin dar cifras concretas, la Asociación de Fabricantes de Equipos de Climatización admite una posible caída de las ventas por el gran componente estacional.

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