Domingo, 30 de Septiembre de 2007

El enviado de la ONU se reúne con la Junta Militar y con la líder de la oposición

Ninguno de los antecesores de Gambari ha podido evitar que la población deje de sufrir la represión del Gobierno de Rangún

Daniel del Pino Rojas ·30/09/2007 - 10:52h

Las protestas contra la represión de la Junta Militar birmana se están repitiendo en todo el mundo. Esta imagen corresponde a una manifestación en Corea del Sur. AFP

El enviado especial de la ONU para Birmania (Myanmar), Ibrahim Gambari, ha vuelto hoy a Rangún desde Napydaw, la capital, donde se entrevistó con la Junta Militar para reunirse con la líder de la oposición Aung San Suu Kyi, a la que ha podido ver sin problemas, pese al arresto domiciliario al que está condenada.

Gambari viajó ayer a Napydaw y se entrevistó con los generales de la Junta Militar y disuadirles de que pongan fin a la violencia empleada contra los monjes y manifestantes civiles. Antes de llegar a Birmania, Gambari indicó que esperaba tener unas conversaciones "fructíferas", fue conducido hasta la casa de huéspedes del Estado, situada cerca de la residencia de Aung San Suu Kyi, Premio Nobel de la Paz y líder de la Liga Nacional para la Democracia (LND).

Las visitas realizadas por los antecesores de Gambari en el cargo a penas surtieron efecto en la Junta Militar, que mantiene la postura de que Suu Kyi y la LND no tienen ninguna cabida en el futuro político que diseñan para Birmania mediante una constitución elaborada a su propia medida

De acuerdo a fuentes diplomáticas, los generales preparan un escenario donde actuarían detrás de una fachada civil provista por la Asociación para la Unión, Desarrollo y Solidaridad (UDSA, por su sigla en inglés), que cuenta con varios millones de miembros.

Con Suu Kyi al frente, la LND venció con abrumadora mayoría en las elecciones generales de 1990 y cuyos resultados nunca han sido acatados por los generales que rigen el país desde 1962.

Nuevas manifestaciones

Mientras tanto, pequeños grupos de personas han vuelto a echarse a la calle hoy en Rangún y Mandalay, para intentar organizar una nueva jornada de protestas contra la Junta Militar.

La brutal represión de las fuerzas de seguridad contra las protestas pacíficas iniciadas por los monjes budistas, ha causado al menos 16 muertos, unos 200 heridos y más de 1.200 detenciones.

Los monasterios budistas de Rangún están cercados para impedir que los monjes salgan a las calles a encabezar las protestas y hay una fuerte presencia de soldados y agentes antidisturbios en las pagodas de Shwedagon y Sule, en el casco viejo de la ciudad, los lugares preferidos por los manifestantes.

Unos 20.000 soldados han entrado en la ciudad entre anoche y esta madrugada para reforzar la seguridad.En las dos últimas jornadas, la Junta Militar respondió con rapidez y dureza a las manifestaciones e impidió que prosperasen desde el comienzo.

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