Sábado, 29 de Septiembre de 2007

¿Explotará el polvorín étnico birmano?

¿Saltará por los aires Birmania si cae la dictadura militar? Según los expertos, la respuesta puede ser afirmativa.

PÚBLICO ·29/09/2007 - 21:18h

Birmania no existe. Su territorio es un complejo rompecabezas habitado por alrededor de 135 etnias que hablan más de 60 idiomas distintos. Ni siquiera la actual dictadura birmana ha impuesto una conciencia de identidad común y el general Than Shwe advierte que el Ejército es la única institución capaz de mantener el Estado cohesionado.

¿Saltará por los aires Birmania si cae la dictadura militar? Según los expertos, la respuesta puede ser afirmativa. "El factor étnico es el elemento más explosivo del Myanmar contemporáneo", señala el académico estadounidense David I. Steinberg. A menos que haya grandes concesiones de autonomía a las minorías "las tensiones que hay bajo la superfície de los altos al fuego estallarán de nuevo", añade.

Lucha por los recursos
Los bamar son el grupo mayoritario, con el 68% de la población, y ocupan la planície fértil de Birmania que atraviesa el río Irrawaddy, la arteria principal de este país sudasiático. Sin embargo, sus tierras carecen del petróleo, gas, teca y jade que abundan en las montañas y costas donde viven las minorías.

Los colonizadores británicos promovieron los enfrentamientos internos para aumentar el control sobre las riquezas naturales y debilitar la autoridad de los bamar.

El factor étnico también ha sido clave en la historia de la Birmania poscolonial. En 1947, pocos meses antes de la independencia, la convivencia entre las diferentes etnias recibió un golpe letal: el asesinato de Aung San, el mayor ideólogo de la descolonización.

El padre de la actual líder de la oposición y premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi, había conseguido una unión frágil entre todos los grupos étnicos. Los convenció al incluir en la Constitución de 1947 su derecho de secesión en un plazo de diez años, cuando se hubiese cumplido el objetivo común de expulsar a los británicos.

Tras su muerte, el pacto se rompió y la insurgencia de guerrillas separatistas impidió la estabilidad política y el desarrollo económico.Desde el golpe de Estado de 1962 los militares han lanzado violentas ofensivas contra la insurgencia que han obligado a decenas de miles de personas de etnia karen y shan a refugiarse en Tailandia y en otros países vecinos.

Conflicto latente 
"Un Estado basado en la represión y el miedo no tiene futuro", explica por teléfono Win Min, profesor birmano en el exilio desde hace casi 20 años.

La aparente pacificación regional lograda por la Junta Militar enmascara numerosos agravios latentes. En primer lugar, económicos, por el reparto desigual de los beneficios obtenidos: enormes para la élite militar y casi inexistentes para las minorías. En segundo lugar, políticos, porque la etnia bamar ha copado todas las esferas de poder en los últimos 30 años sin hacer concesiones a los demás pueblos.

Si las protestas actuales culminan con el derrocamiento de la dictadura militar, las minorías esperan ver satisfecho de su deseo de autonomía. Si no es así, podrían retomar la lucha armada para reclamarla.

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PARA AMPLIAR LA INFORMACIÓN:
STEINBERG, David I. (2001) Burma: The State of Myanmar. Georgetown University Press. Washington

NOVELAS AMBIENTADAS EN LA BIRMANIA CONTEMPORÁNEA
ORWELL,George (2003) Días de Birmania. Ediciones del Viento. La Coruña

GOSH, Amitav (2002) El palacio de cristal. Anagrama. Barcelona