Sábado, 29 de Septiembre de 2007

Uno de cada cuatro presos sufre trastornos mentales

Uno de los mayores inconvenientes del sistema penitenciario español, es que los presos siguen estando "masificados"

PÚBLICO / MADRID ·29/09/2007 - 21:09h

Uno de cada cuatro presos españoles sufre trastornos mentales, el 30 por ciento no dispone de dos euros en todo un trimestre para sus propios gastos y la reincidencia es "muy alta, de un 50 por ciento", según el director del Departamento de la Pastoral Penitenciaria de la Conferencia Episcopal Española, el padre José Sesma, informa Europa Press.

Sesma, que fue durante 26 años capellán en distintos centros penitenciarios, asegura además que la rehabilitación de un preso no depende de "una mayor o menor estancia en la cárcel" sino de la "aplicación del tratamiento adecuado a cada persona penada conforme a cada delito" .

Una portavoz de Instituciones Penitenciarias señaló ayer que es cierto que el 25% de las personas que ingresa en prisión padece algún tipo de trastorno mental, pero rebajó el porcentaje de reincidentes a un 45%.

El padre Sesma hizo también alusión al caso del José Rodríguez Salvador, conocido como el violador de la Vall d'Hebron, para demostrar que "la cárcel no rehabilita a nadie por sí misma". "El violador es un enfermo que necesita tratamiento y curación", apuntó el director del Departamento de la Pastoral Penitenciaria.

Rodríguez Salvador salió de la cárcel el sábado pasado después de haber cumplido 16 de los 311 años de reclusión a los que fue condenado. Los psicólogos de los servicios penitenciarios que le han tratado creen que no está rehabilitado. "La aplicación o no de un tratamiento científicamente demostrado, eficaz y acorde con la dignidad de toda persona no puede depender o no de la aceptación del violador", agregó Sesma.

Sobre los mayores inconvenientes del sistema penitenciario español, Sesma aseguró que los presos siguen estando "masificados". "La población penitenciaria alcanza en total los 66.409 presos y crece a un promedio mínimo de 200 personas al mes", afirmó.

Sesma también aportó datos sobre la implicación de los católicos con las personas que están en prisión: "Más de 2.200 católicos asisten a los presos en la cárceles. De ellos, unos 250 son capellanes y 2.000 voluntarios".