Sábado, 29 de Septiembre de 2007

La ley de dependencia rompe el aislamiento de los sordociegos

Más de 6.000 personas en España no puede ver ni oír y precisan intérpretes

RAÚL BOCANEGRA ·29/09/2007 - 20:47h

Los ojos de José María Pendón, 27 años, son blancos con un rastro de azul. No se les ve la pupila. Para hablar necesita agarrarse a las manos de una persona y que ésta conozca su lengua, la de signos apoyados sobre la mano. José es sordociego, como otras 6.000 personas en toda España, según un cálculo de la asociación que les representa, y necesita de atención permanente para hacer cualquier cosa. Precisa intérpretes con urgencia. Para ello, confían en la ley de dependencia, aprobada el año pasado por el Congreso.

Sobre todo, la norma cuida la formación de los cuidadores, que en el caso de los sordociegos tienen que ser muy específica. Necesitan una persona para todo. "Ahora la familia es quien se ocupa", aseguró ayer en Sevilla María Teresa Brioso, representante de Asocide (Asociación de Sordociegos de España) y también sordociega. Su asociación, que cuenta con 400 miembros en todo el país, organizó ayer con un encuentro en Isla Mágica, en Sevilla. La intención era que estas personas salieran de su rutina y disfrutaran de un día fuera, lo que hicieron.

La Ley, considera Brioso, aliviará la situación de "aislamiento". La realidad de un sordociego es complicada. Sólo para hacer una llamada, necesitan de alguien. Las asociaciones de sordos no disponen de fondos para este tipo de gestiones. Sí ponen a su disposición equipos de intérpretes (en Andalucía hay unos 40) que les acompañan al hospital o a ver a hacer gestiones. Los intérpretes cobran entre 700 y 800 euros de sueldo por una labor de 37 horas a la semana. "Me río de los mileuristas. Si no me gustara el trabajo, le daría una patada", asegura una de ellas. La ley les aliviará para subvencionar a los cuidadores, que ahora deben pagar ellos. Y con pensiones muy bajas. José cobra una pensión no contributiva de unos 400 euros. ¿Da para vivir? "Regular", responde. A él le cuida su madre.