Sábado, 29 de Septiembre de 2007

"Asia pudo ser la cuna del hombre"

La paleoantropóloga María Martinón-Torres ha dado la vuelta a la tortilla evolutiva: los primeros europeos pudieron llegar desde Asia.

MANUEL ANSEDE / MADRID ·29/09/2007 - 20:32h

María Martinón-Torres, con una mandíbula de 'Homo antecessor'. ICAL

Es la dentista de Atapuerca. La investigadora María Martinón-Torres (Ourense, 1974) lleva cinco años a caballo entre su lugar de trabajo, el Centro Nacional de Investigación sobre la evolución humana , en Burgos, y Dmanisi, una aldea georgiana situada en el Pequeño Cáucaso, en la frontera con Armenia.

En este tiempo, la paleoantropóloga ha vivido en primera persona la metamorfosis del país tras la Revolución Rosa de 2003. "Ahora los georgianos quieren entrar en la UE", afirma Martinón-Torres. Como si quisiera respaldar el derecho de este pueblo a europeizarse, la investigadora ha estudiado más de 5.000 dientes de diferentes especies de los géneros Australopithecus y Homo, algunos pertenecientes al Homo georgicus, hallado en el yacimiento de Dmanisi.

Sus conclusiones han triturado la hipótesis de Salida de África -esculpida durante decenios por los paleontólogos anglosajones, con la familia Leakey a la cabeza-, según la cual los homínidos se dispersaron desde este continente por Europa, sin que surgieran nuevas especies por el camino. Martinón-Torres ha dado la vuelta a la tortilla evolutiva: los primeros europeos pudieron llegar desde Asia.

¿Tantas cosas dicen los dientes?

Aunque parezcan todos iguales, los dientes son como un paisaje en miniatura. Te acercas a ellos y ves sus cúspides, sus tubérculos y surcos... Nos hablan de la dieta de los homínidos, de si tenían o no adolescencia. También nos dan mucha información sobre su taxonomía, la especie a la que pertenecen, y sobre la filogenia, su árbol de familia. Además, por la dirección de las marcas en los dientes podemos saber si eran diestros o zurdos. La mayoría de los preneandertales de Atapuerca eran diestros.

¿Cómo vivía el ‘Homo georgicus'?

Tenía una industria rudimentaria, y estaba adaptado a su entorno. En Dmanisi se ha encontrado una mandíbula de un homínido que vivió sin dientes, lo que significa que, de algún modo, era capaz de alimentarse y sobrevivir. Eso desata muchas cuestiones sobre la posibilidad de que hace dos millones de años hubiera cuidados específicos de los ancianos o de gente específica. También hay marcas de corte en los animales, así que los aprovechaban, se alimentaban de ellos, aunque fuera como carroñeros, y además comían frutos y brotes tiernos.

¿Cómo fue el hallazgo de los restos?

Dmanisi es un lugar impresionante. Cada hallazgo de Homo georgicus es una sorpresa, porque te encuentras humanos fuera de África en un momento en el que no se contaba con que existieran fuera de este continente. Un día, en el laboratorio había un molar que había pasado desapercibido y se había clasificado como un diente de cerdo primitivo. Y yo dije: "¡Esto es humano!" Fue una sorpresa, porque era un diente extraño, claro: era de un humano de hace dos millones de años.

¿Todos los fósiles de Dmanisi pertenecen al mismo grupo?

Hay dos poblaciones muy diferenciadas. Tenemos cuatro cráneos y las mandíbulas con sus dientes de una población homogénea y, de repente, ha salido una mandíbula mucho más grande. Hay una gran discusión sobre hasta qué punto todos estos humanos pertenecen a una misma población con mucha variabilidad o si, en realidad, esa mandíbula pertenece a otra especie humana.

El ‘Homo georgicus' ha puesto patas arriba la evolución...

La revolución del Homo georgicus tiebe dos momentos diferentes. Los primeros hallazgos fueron en 1991. En aquel momento, en la antropología, el origen del género Homo estaba en África y se afirmaba que no había homínidos fuera de allí, que no fueron capaces de salir hasta hace un millón de años. Cuando se encuentran homínidos en Eurasia, con una antigüedad de dos millones de años, fue una revolución. La segunda fue el descubrimiento de que no sólo es posible que haya una especie, sino que podría haber dos especies humanas coexistiendo en el mismo área geográfica.

¿Por qué hay paleontólogos que huyen de la etiqueta ‘georgicus'?

Dentro de la antropología hay gente que se pelea por los nombres. Algunos de los investigadores bautizaron a todo lo que apareció en este yacimiento como Homo georgicus, incluyendo a todos: a estos cuatro individuos que son más homogéneos y podrían pertenecer a la misma población, y a esta mandíbula grande que podría pertenecer a otra. Otros creen que todos pertenecen a Homo erectus. Mi visión particular es que los homínidos que hay allí son una nueva especie, Homo georgicus o la que sea, y la mandíbula grande nos habla de otra población diferente.

Entonces, ¿los primeros europeos llegaron de África?

El problema es que estamos acostumbrados a pensar que todo lo que está en Eurasia ha salido de África. Y sí es verdad que este continente ha sido la cuna de la humanidad para algunas especies, pero eso no quita que Eurasia pueda tener sus propios procesos de evolución, de aislamiento, de deriva genética, y que en la propia Eurasia se creen sus propias especies.
Es increíble cómo se ha enredado la evolución humana en 20 años.
Se complica cuantos más fósiles tenemos. Porque comparativamente hemos excavado muchísimo más en África que en cualquier parte de Eurasia. Toda la parte del Próximo Oriente y el subcontinente indio están sin excavar. Cada vez que excavas allí salen cosas que se interpretan como rarezas. Se dice: "no, no, no, esto es una excepción, será un escapado". Y a lo mejor tenemos que empezar a ver estos hallazgos como piezas de un puzzle diferente.

¿Cabe la posibilidad de que Asia fuera la cuna de la Humanidad?

Puede ser, es una posibilidad que hay que investigar. Hoy en día, la especie más claramente atribuible al género Homo no está en África. Creo que es un dato interesante a tener en cuenta. El primer Homo que conocíamos, el Homo habilis, quizá sea un príncipe destronado, porque hay investigadores que empiezan a considerar que es un Australopithecus habilis. Si ya empezamos a dudar de que el Homo habilis sea el primer Homo claramente atribuible, pues giramos la cabeza en el mapa y tenemos al Homo georgicus.

¿Es complicado formular una teoría tan revolucionaria sin apellidarse Leakey?

Sí, es muy difícil proponer este tipo de hipótesis no apellidándote Leakey y, además, siendo español.En el ámbito internacional hay desconfianza hacia nosotros. Muchas veces nos han dejado publicar porque tenemos fósiles. También lo tenemos difícil porque otros países tienen una inversión mucho mayor en el ámbito de la ciencia. Y aquí hemos tenido que hacer investigación sin ningún respaldo económico. La universidad española es una pena, la mayoría de los científicos siguen siendo becarios. Aquí el que se dedica a la ciencia no lo hace por dinero, desde luego.